La obligaron a taparse el cuerpo para subirse al avión solo por ser mujer y negra

La doctora estadounidense de 37 años Tisha Rowe sufrió un episodio racista en un vuelo de American Airlines el pasado 30 de junio

¿Qué pensarías si vieras a una mujer con ropa de verano ajustada en un avión camino a Miami? Probablemente ni siquiera te llamaría la atención pero, ¿qué pasaría si esa mujer fuera negra? ¿Se considera igual el cuerpo de una mujer blanca al de una mujer negra? La respuesta es no y la prueba es que el pasado 30 de junio la doctora estadounidense de 37 años Tisha Rowe pasó por uno de los episodios más humillantes de su vida después de que una azafata de American Airlines le pidiese que “se cubriera el cuerpo” antes del despegue.

“Esto es lo que llevaba puesto cuando American Airlines me pidió que me bajara del avión para hablar. En ese momento me solicitó que me 'cubriera'. Al defender mi atuendo, me amenazaron con no volver al vuelo a menos que caminara por el pasillo envuelta en una manta”, escribió indignada en su cuenta de Twitter la doctora poco después del incidente. Acto seguido, la doctora publicó otra imagen de ella vestida con su bata de trabajo y el siguiente texto: "Mismo corazón, mismo cerebro, mismo título. La misma persona que salvaría tu trasero si hubiera una emergencia en el avión”.

Lo cierto es que viniendo de un viaje a Jamaica y con rumbo a Florida ha nadie debería haberle extrañado un conjunto tan acorde a las altas temperaturas del Caribe. Sin embargo, algo debió llamar la atención del personal del vuelo que describió surtiendo como “inapropiado”. Y, sorpresa, ese ‘algo’ no es más que racismo puro y duro. "Nuestros cuerpos están demasiado sexualizados como mujeres y debemos AJUSTARLOS para hacer que todos a nuestro alrededor se sientan cómodos (…) he visto a mujeres blancas con pantalones cortos, mucho más cortos, a bordo de un avión”, escribió Tisha dejando claro el motivo de su discriminación.

Su denuncia no es ninguna novedad en un país como Estados Unidos. Ya en 2017 al Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) denunció el sesgo racial de las tripulaciones de American Airlines y algunos incidentes racistas con clientes afroamericanos. Es por ello que la compañía accedió al año siguiente a trabajar junto a la asociación para reeducar a sus empleados y ayudarles a identificar sus conductas racistas. A pesar de la supuesta buena voluntad de la colaboración, resulta más que evidente que los esfuerzos por erradicar estas conductas entre su personal no ha sido 100% efectiva. 

Eso sí, tras conocer la denuncia que la doctora Rowe realizó en Twitter y el revuelo que estaba causando, la compañía no tardó en ofrecer sus disculpas y reembolsar el importe del viaje a la viajera y a su hijo de 8 años quien, lamentablemente, tuvo que contemplar toda la escena. "Estamos orgullosos de servir a clientes de todos los orígenes y comprometidos con proporcionar una experiencia de viaje positiva y segura para todos los que vuelan con nosotros”, escribieron desde la cuenta oficial de la aerolínea. Aunque todo acabó en una disculpa el incidente ha dejado claro que las mujeres negras tienen un largo camino por delante para evitar que sus cuerpos continúen siendo objeto de todo tipo de prejuicios en pleno s.XXI.