Las mujeres tenemos más sueños eróticos gracias al feminismo

Es un síntoma que habla de avances para las mujeres, pero también tiene algún problema

Hay quienes creen que los sueños son el reflejo de muchos secretos, deseos o traumas de nuestro interior. A veces, cuando tienes sueños eróticos y aparece alguien que no esperabas, la duda se apodera de ti: ¿será que tengo deseos de los que no he sido consciente?, ¿qué hago ahora?, ¿debería contárselo a mi pareja? Un estudio acaba de suerir que las mujeres están teniendo más sueños eróticos que nunca. En un artículo publicado en la revista Psychology & Sexuality Michael Schredl, un investigador del sueño en la Universidad de Friburgo (Alemania), explica que ha descubierto que la frecuencia media de los sueños eróticos en más de 2.900 participantes era aproximadamente del 18%. La mayoría de los participantes que hablaban sobre sus sueños eran mujeres y personas jóvenes.

Según los investigadores, el feminismo ha jugado un papel importante en este descubrimiento, ya que este movimiento ha permitido que las mujeres estén menos reticentes a contar abiertamente los sueños eróticos que han tenido. Esto ha sucedido, además, porque existe una enorme diferencia entre los deseos relacionados con el sexo durante la vigilia que durante el sueño. Gracias al despertar feminista, las mujeres ahora pasan más tiempo del día pensando en sus fantasías sexuales, lo que —según la conocida como hipótesis de conitinuidad—, haría que ese pensamiento pase a los sueños. La diferencia entre estudios anteriores y los actuales es grande: en una investigación de 2007, con más de 3.500 informes de sueños realizados en la Universidad de Montreal, la frecuencia de los sueños eróticos fue del 8% tanto para hombres como para mujeres. Las mujeres tenían más probabilidades de tener sueños eróticos sobre parejas actuales o anteriores; los hombres eran más propensos a soñar con múltiples parejas sexuales.

La rutina y la tensión o los problemas pueden interferir en los sueños y aparecer de forma más común. Si se vive una vida sexual activa y satisfactoria es bastante probable que los sueños eróticos disminuyan ya que no llevan, para la persona, ningún tipo de preocupación. En cambio, si se vive una vida sexual inactiva o insatisfactoria, hay más probabilidades de que aparezcan sueños eróticos. Es por ello, también, que los sueños que aparecen con mayor frecuencia son preocupantes: situaciones de agobio, estrés o tensión, los conocidos como pesadillas. Otro de los sueños que tienen relación directa con el día a día son aquellos que conllevan una infidelidad: un estudio realizado por Dylan Selterman en la Universidad de Maryland analizó cómo los sueños, en particular los relacionados con la infidelidad, afectaron bastante al comportamiento de quienes participaron con sus parejas al día siguiente. Las parejas buscaban de dónde nacían dichos sueños, llegando a creer que sus parejas piensan de forma continua en ser infieles.

La cuestión es que las mujeres se han comenzado a permitir, no solo a vivir y a pensar más en sus fantasías sexuales sino, además, a contarlas abiertamente a su entorno. Esto conlleva, directamente, una aceptación de su sexualidad y de sus vivencias como partes esenciales de su rutina y de su vida. Algo que, para los hombres, ha sido así siempre.