El mayor mansplaining de la historia: el Satisfyer lo creó un hombre y este fue su motivo

El principio de cualquier invento nunca fue positivo, lo mismo ocurre en este caso. Su inventor ya tenía más de 100 patentes a sus espaldas cuando descubrió que muchas mujeres tenían dificultades para alcanzar el orgasmo

Un sonido de algo que vibra pero no mucho. Sube ese sonido, está cerca de tus oídos pero no tanto. De hecho, está en tu entrepierna. Para llegar al orgasmo te quedan pocos minutos, segundos diríamos. Es el succionador de clítoris, el de la marca Satisfyer. Así, con este nombre, parece una cosa dolorosa, algo incómodo. Pero no. Al menos no en su mayoría, ya que hay mujeres que tienen esta zona altamente sensible y esto no les genera placer. Siempre depende de quién lo use. Cada día aparecen más perfiles de mujeres que lo prueban y están encantadas, así como también aquellas que se posicionan en contra. Más allá de los gustos, aquí hablaremos de su creador (sí, es hombre) y de lo que le ha contado a El Periódico sobre su conocidísimo invento.

Michael Lenke es el nombre de quien le ha dado forma, sonido y movimiento a este vibrador. Todo comenzó cuando él leyó un artículo médico que explicaba que la mitad de las mujeres tienen problemas para alcanzar el orgasmo: "El primer prototipo fue en realidad una bomba de acuario modificada", explica Lenke. Las críticas llegaron por parte de su esposa que fue usuaria y conejillo de indias para el invento. Para ella era un artilugio nefasto. Pero Lenke no se rindió. Después de un año y medio de búsqueda dio con la solución y creó el orgasmo instantáneo. El orgasmo en pocos minutos.

Y es que el placer femenino lleva tanto tiempo escondido bajo llave que la constante aparición de juguetes sexuales que permitan explorar y descubrir el placer es más que necesaria. Hay que encaminarse a ese autoconocimiento y ver lo que nuestras vaginas y vulvas pueden llegar a sentir. Con este aparato es posible verlo, así como también con muchos otros. Aún así es verdad que adentrarse en la sexualidad con juguetes sexuales no es exactamente ideal. Está bien para encontrar variantes pero esta inserción de juguetes podría hacer que nos distanciáramos del contacto con otras personas y con nosotrxs mismxs. Además, no es fácil ni siquiera para una misma alcanzar un orgasmo en dos minutos solo con las manos y mucho menos para la pareja. Si no se tiene una visión amplia y abierta sobre el sexo, el succionador podría generar una presión novedosa e innecesaria, incluso solo con la premisa de que alcanzar el orgasmo es el gran y único objetivo. Y no lo es.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de Manuel Huedo García (@manuelhuedo) el

Pero entonces, ¿qué tiene de positivo? Porque desde luego tiene muchísimos puntos a su favor. En primer lugar ha quitado de la visión del sexo que la penetración es el camino hacia el éxtasis. Le ha dado valor a todos esos juegos que estaban considerados como 'previos' cuando también eran (y son) parte del sexo. Además le ha dado voz al placer sexual femenino. Ahora se puede ver a cualquier mujer compartiendo que le han regalado o se ha comprado el famoso succionador, no hay vergüenza ni tapujos. Y esto es un avance muy necesario y muy grande.