El juez que llamó "hija de puta" a una víctima de violencia de género abandona el caso

La víctima tuvo acceso a las grabaciones oficiales de las vistas donde el juez le insultaba y menospreciaba su situación

"Bicho". "Hija de puta". "Verás el disgusto que se va a llevar la María Sanjuan cuando vea que tiene que darle los hijos al padre". O "estará por la noche en el Sálvame poniéndome de vuelta y media". Son algunos de los inconcebibles comentarios que Francisco Javier Martínez Dergui, titular del juzgado de Violencia sobre la Mujer número 7 de Madrid, ha dedicado a María Sanjuan, víctima de malos tratos psicológicos, amenazas y coacciones por parte de su exmarido, Josué Reyzábal. Los insultos del juez, instructor del caso, fueron grabados de manera oficial por el juzgado de la sala. Y la víctima, lógicamente, reclamó medidas.

En concreto, y como difundía la Cadena Ser en la mañana de ayer, María Sanjuan presentó una denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial (CPGJ) contra Martínez Dergui alegando que este lamentable comportamiento de "animadversión" la posicionaba en una situación de indefensión legal. De hecho, el juez llegó a bromear con otros dos miembros del tribunal con la posibilidad de que la víctima no hiciese acto de presencia en el juzgado por estar ingresada por un ataque de pánico al conocer que le retirarían la orden de protección. Actitud que hace impensable cualquier tipo de justicia.

La respuesta del CGPJ, máximo órgano de gobierno de los jueces, fue clara: "El Promotor dará traslado al magistrado de la queja y le solicitará que remita un informe de alegaciones". Y las consecuencias no han tardado en llegar. Esta misma mañana hemos sabido, de la mano de Europa Press, que Martínez Derqui ha aceptado apartarse del caso sobre violencia de género que afecta a la modelo española María Sanjuán al entender, dice, que su imparcialidad está comprometida tras estos comentarios ofensivos contra la víctima, según han contado fuentes cercanas al juez a la agencia de noticias.

Por su parte, el ministro del interior, Fernando Grande-Marlaska, ha manifestado que siente "profunda tristeza" y algo de "rabia interior" por lo sucedido, además de reconocer que queda "mucho camino por recorrer y muchas conciencias que cambiar". No obstante, Grande-Marlaska ha querido también mandar un mensaje de optimismo: "La inmensa mayoría, la totalidad del poder judicial está preocupado en luchar contra la violencia de género. Hay sensibilidad, conocimiento y ganas de plantar cara a esa lacra y dar satisfacción a las víctimas". Aunque la realidad, por desgracia, nos obliga a cuestionarlo.