La historia de acoso que ha sufrido esta periodista en el metro de Madrid

La periodista de Al rojo vivo en la Sexta, Lorena Baeza, compartió en Twitter un episodio machista

El machismo está tan enraizado en nuestra sociedad que, a pesar de tantísimo esfuerzo por alcanzar la igualdad, siguen produciéndose cada día infinitas escenas machistas. La única diferencia, aunque muy importante, es que ahora las mujeres se sienten más empoderadas para denunciarlo públicamente, especialmente a través de las redes sociales. Es el caso de Lorena Baeza, periodista de Al rojo vivo en la Sexta, quien quiso compartir el pasado miércoles vía Twitter el enésimo episodio machista que, por desgracia, le tocó vivir.

Según explicó la comunicadora en un tuit acompañado de los hashtags #machismo y #entératemachista y en unas declaraciones posteriores en el Huffington Post, se encontraba sentada en el metro de Madrid camino de su casa cuando un joven se sentó a su lado para, ante su sorpresa, sacar el teléfono móvil, apuntar hacia ella "a la altura de las piernas" en horizontal y sacarle fotos sin su consentimiento. Actitud que llevó a la periodista a interpelar directamente al acosador en Twitter: "Das mucho asco y pena".

Su historia ha despertado la solidaridad de la vasta mayoría de usuarios que la han leído. Pero algunos, claramente parte del problema, han reaccionado acusándola de inventarse la historia, comentando que eso no es machismo o incluso cuestionando su responsabilidad en el episodio al preguntarle si había sido capaz de increpar en directo al acosador. "Cuando me di cuenta, se lo recriminé y se rió. Recuerdo que se reía mucho a pesar de lo interable de su actitud machista", respondía Lorena Baeza.

La periodista ha reconocido sentir "rabia, por lo machista, por la gracia que le hacía" y ha recordado otra historia de acoso vivida en el metro años atrás: "Me pasó con otro chico yendo a trabajar por la mañana. Directamente me tocó el culo y se fue". Además, Baeza ha especulado con la posibilidad de que "quizás, para ninguno de los dos chicos lo que hacían estaba mal o era machista". Por eso hace hincapié en que "lo importante es decirlo y luchar contra todas estas actitudes machistas. Nunca hay que callarse". Ojalá ninguna tenga que volver a callarse. Jamás.