La cruzada de Mia Khalifa contra las grandes productoras por recuperar su imagen

La exactriz libanesa ha iniciado una campaña en Change.org para lograr que los grandes portales de cine erótico dejen de ofrecer las escenas que grabó con 21 años

El día que Mia Khalifa debutó en el porno a finales de 2014 y con tan solo 21 años, no sabía que aquellas seis escenas, por las que apenas cobró 12.000 dólares, se convertirían en unas de las más vistas entre los millones de vídeos de Pornhub. Un éxito arrollador que se llevó por delante a su familia, sus amigos, su autoestima y su futuro. Desde amenazas de muerte del Estado Islámico hasta el stalkeo de estrellas del fútbol americano, Mia se había convertido en "la chica árabe de pechos grandes que tuvo un trío con un hiyab puesto".

Seis años después, la actual comentarista deportiva e influencer de origen libanés lucha por borrar de su pasado aquella turbia experiencia declarando la guerra a la todopoderosa industria del porno en internet. Para ello, Khalifa ha iniciado una campaña de recogida a través de la plataforma Change.org para que sus vídeos sean borrados de los portales pornográficos que todavía los ofrece de manera gratuita a cualquiera que lo desee. Como ella misma explica, ha intentado numerosas veces y sin éxito negociar con estas empresas la retirada de los vídeos incluso ofreciendo una generosa compensación económica, pero el negocio que hacen con sus imágenes es demasiado jugoso. 

El arrepentimiento de la actriz y su derecho a reclamar su intimidad de vuelta les trae sin cuidado e, incluso, la productora para la que filmó las escenas eróticas (BangBros) no ha dudado en acusarla de difamación y amenazar con llevarla a pleito asegurando que estaría mintiendo sobre la supuesta manipulación que la llevó a firmar el contrato con ellos: “Ya le mandamos a Mia Khalifa una carta documento en la que enumeramos la lista de difamaciones y declaraciones falsas que hizo sobre Bang Bros durante todos estos años y la lista de los hechos reales. Alentamos a que ella comparta esta lista con sus seguidores. Dudamos de que se anime a hacerlo”.

Sea como sea, la lucha de Khalifa está teniendo más apoyo del que le gustaría a la industria del porno y podría iniciar un movimiento de actrices que luchen por recuperar su imagen pública. Más allá de las casi 1,8 millones de firmas que acumula en Change.org (en total necesitaría 3 millones), algunas personalidades del sector como la actriz Rachel Starr no han dudado en mostrar su apoyo a su causa: “Me rompe el corazón que hayas tenido experiencias tan horribles en la industria para adultos. ¡Te animo a que digas la verdad! Todos tenemos diferentes experiencias y es importante revisar todo el contexto de posibilidades. Te mando mi apoyo, querida”. Aunque la lucha de Mia es individual su ejemplo podría inspirar a miles de mujeres que tomaron una mala decisión y exigen su derecho a recuperar su imagen. 

CN