Un anuncio en Spotify hace que los hombres experimenten el acoso callejero

Hasta el 53% de las mujeres de la Unión Europea evitan salir solas de casa o ir por determinadas calles por miedo a ser agredidas

Estás disfrutando de tu disco favorito de la semana en Spotify cuando una voz femenina irrumpe en tus auriculares. “Ufff, dios, ¿dónde vas tan solito? Trae para acá esa zanahoria que mi conejito tiene hambre. Venga, ven que te voy a dejar seco. Como te coja te voy a hacer un hombre. Quién fuera el sol para darte todo el día”. Todavía estás rallado cuando otra voz, esta vez masculina, te explica el por qué: “Acabas de ser acosado y no has podido hacer skip. Lo mismo le pasa a las mujeres, que soportan una media de un minuto de acoso al día. No acoses, respeta”.

Este spot, que se hizo viral el pasado viernes después de que un usuario de Twitter publicara un mensaje contando lo incómoda que había sido la experiencia, ha sido lanzado por la Fundación Triángulo, una entidad sin ánimo de lucro dedicada a la lucha por la defensa de los derechos de las personas LGBT. 30 segundos de simulado acoso verbal callejero que, según han contado representantes de la organización a Verne, solo pueden ser escuchados en Spotify por hombres, ya que “ellos son los que tienen que aprender lo que significa ser acosado”.

El anuncio llega tras una semana movida en torno al hashtag #cuéntalo, que ha servido a muchas mujeres para compartir en redes sociales sus experiencias de acoso. Una de sus formas más extendidas son los piropos callejeros, y de ahí que la Fundación Triángulo haya querido profundizar en ello, tal y como han explicado en una nota de prensa: “La campaña solo para hombres les hace sentir ese mismo efecto cosificador que algunos hacen sobre nosotras. Ese mismo piropo que el hombre considera un halago, al recibirlo de una mujer ya no es tan elogioso”.

Hay que recordar que, según un informe de la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 2014, hasta el 53% de las mujeres de la Unión Europea evitan salir solas de casa o ir por determinadas calles de sus ciudades por miedo a ser agredidas física o sexualmente. Cualquier esfuerzo para concienciar a los hombres de su responsabilidad en este asunto es poco. Porque, como aseguran los responsables de este polémico pero efectivo spot, “las mujeres tenemos derecho a ocupar los espacios públicos sin sentirnos escrutadas”.