4 pruebas de que Lapili se pasa tu normatividad por en medio de los muslos

La artista no deja de lanzar mensajes empoderadores tanto en las letras de sus canciones como en sus distintas disciplinas

Hace tan solo dos días que salió a la luz el último tema de Pilar Robles ‘Lapili’, una de las famosas compositoras del tema viral ‘Cómeme el donut’. Ocupada, el nombre del nuevo single, supera ya las 500.000 visualizaciones: “Estoy ocupada, estoy ocupada, estoy ocupada no te atiendo la llamada”, dice parte del estribillo. Tras hacerse famosa con el tema que interpretó con su primo en Factor X —‘Cómeme el donut’—, la artista malagueña no ha dejado de crear canciones empoderando el cuerpo y la figura de la mujer y dando visibilidad a cuerpos que se saltan los cánones de belleza normativos. Sus letras y sus distintas aportaciones en el mundo de la música y de la moda demuestran que detrás de una fachada con tintes humorísticos hay un discurso reivindicativo de armas tomar. Muslo power, papá.

Las letras

Ya se vio cuando el tema de Factor X se hizo viral que, tanto Lapili como su primo Alejandro Robles aka ‘Jirafa Rey’, buscaban unas letras que dieran que hablar:

A la que buscan la llaman 'buscona',
la que juega es una juguetona
a la que ladran la llaman ladrona
y la que bombea es una bombona. 
No somos 'pussy', somos leonas.
Nos sobra el estilo y las neuronas.
Somos guerreras, amazonas

Como ya explicaron en una entrevista para Código Nuevo, tanto Lapili como Jirafa Rey (entre ambos forman el grupo Glitch Gyals) buscaban romper con lo establecido a través de dos claras vertientes. Por un lado, según Lapili, “se espera que las mujeres hagan sexo oral a la perfección mientras muchos hombres no tienen ningún interés en ofrecer lo mismo. Y esto se debe a la idea errónea de que la mujer está hecha para dar placer, uno de los aspectos a reivindicar”. En este sentido, Jirafa Rey aclaraba que ‘Cómeme el donut’ “fue creada como forma de decir ‘paso de ti’, defendiendo así la libertad individual de hombres que se empoderan con una forma femenina, por lo general, hombres homosexuales que no encajan en los estándares sociales”.

Esta reivindicación potente creció con el tema siguiente que publicaron: Muslona. En él la base principal tiene como elemento el sonido que hacen los muslos de Lapili al chocar el uno con el otro. El objetivo de este tema es que no hay motivo para esconder el cuerpo y que, es más, hay que mostrarlo tal cual es y quererlo. Sin duda, un mensaje que ha llegado a un gran público, pues la canción ya supera las siete millones de visualizaciones.

Visibilidad y campañas

Lapili no solo pone sobre la mesa el empoderamiento de todos los cuerpos, tengan la forma que tengan, sino que lo hace con un discurso diferente. Y es que campañas que combaten el modelo de belleza establecido ya existen, pero sigue siendo necesario hablar del tema y reivindicarlo con maneras diferentes de dar el mismo mensaje: “Nos hemos aburrido de este tipo de campañas. Nosotros lo hacemos desde una energía diferente, con otra actitud y una fusión de reggaetón y electrónica”, explicaba Jirafa Rey.

Los Glitch Gyals quisieron que su tema viral de ‘Cómeme el donut’ fuera una mezcla de dancehall con kuduro, dos estilos que suelen estar interpretados con letras misóginas y también homófabas, donde se condena especialmente a los hombres por tener una forma de amar ‘no convencoinal’. Esta forma de interpretar abiertamente sus maneras de ser no solo consiguió estar frente a un jurado formado en parte por Risto Mejide y Laura Pausini sino que se coló en todos los rincones de un país que lo tomó como himno. Al final, una campaña más potente que los discursos más cuidados y normativos.

Danza

Lapili siempre ha querido mostrar a lo largo de sus vídeos su formación en danza, especialmente en danzas africanas. Así se ha visto en su último tema Ocupada, producido en colaboración con Bryte, un artista africano que la joven de 24 años conoció en una fiesta. El videoclip de la canción fue rodado en Ghana, la artista quería plasmar la esencia y el exotismo de África fusionados con su peculiar sentido del humor para dar vida a esta canción.

El baile no solo es una forma más de expresar el empoderamiento de un cuerpo no normativo sino que para ella es el camino a dónde las palabras no pueden llegar, una forma de darle vida a un sentimiento que solo puede explicarse a través del movimiento y las imágenes que forma el cuerpo.

Diseño textil y colaboraciones

Además de haber colaborado con este artista africano Bryte, Lapili ha tenido el placer de grabar junto al conocido Bejo, rapero y componente del grupo Locoplaya. El tema realizado junto a él, No depilada, ya supera las dos millones de visitas y este también cuenta con una letra que empodera los cuerpos que no quieren ni afeitarse ni depilarse:

No voy depilada, yo voy abrigada 
no voy depilada, toda cabellada 
no voy depilada, no voy depilada 
todos quieren mi rosquilla azucarada.

Pero aquí no acaba todo. Lapili se ha formado en diseño textil y tiene una cuenta de Instagram donde cuelga todos sus diseños. Formas y colores rompedores, patrones actuales con complementos vintage crean una línea original que han llevado artistas como Nathy Peluso o el mismo Bejo. No solo ha producido chaquetas, pantalones, vestidos o faldas con estampados de lo más cañeros sino también pendientes, argollas y collares. 

En definitiva, todo el conjunto que representa Lapili es un ejemplo de coherencia: el poder de la danza, el empoderamiento de los cuerpos no normativos, una línea con diseños y estilismos originales y con personalidad y unas letras que buscan reivindicar lo establecido. Su discurso ha dado pie a que ella se convierta en una artista completa que consigue llevar a un público muy variado mensajes necesarios y urgentes. Una nueva forma de educar a través del ritmo y del baile.