Todos los topicazos y mentiras sobre los vikingos que te han colado en las películas y series

La ficción presenta el medievo escandinavo como una mezcla entre piratas y 300. Saqueadores que iban en pequeños números y que conquistaban tierras y sembraban la muerte por allá donde pasaban, nada más lejos de la realidad

Cascos con cuernos, mujeres guerreras, rubios de metro noventa y cachas destruyendo pueblos enteros, tribus con sed de sangre y regidos por el código de la guerra y la violencia. Con esta descripción cualquiera sabe que estamos hablando de los vikingos. O, al menos, la idea que se ha dibujado sobre ellos en la cultura general. Son los estereotipos que nos ha llegado con series como Vikings (aunque precisamente esta serie es una de las más ajustadas a la realidad no deja de fomentar una idea extremadamente belicosa de los escandinavos de la Edad Oscura) o más recientemente el juego Assassin's Creed: Valhalla, que se estrenará este diciembre y que perpetúa muchos de estos tópicos a niveles bastante épicos. 

Estas falsas creencias no solo sirven para crear series, películas y entretenimiento, que es lógico que busquen lo más llamativo posible, sino que, como comentábamos en un artículo anterior, muchas veces alimentan el imaginario de algunas ideologías políticas como el neonazismo. Entonces, ¿quiénes son los vikingos, en realidad? Como explica en un artículo de ABC el divulgador de historia Manuel P. Villatoro la mejor forma de entender qué eran es desmontando los mitos más comunes que creemos a rajatabla.

1. Genios estrategas, no locos sedientos de sangre

La imagen de los vikingos como unos piratas norteños que entraban en pueblos costeros arrasaban y se iban es incorrecta. Lo primero es que el término 'viking' no hace referencia a una etnia sino al hecho de ir de expedición lo cual se solía hacer de bahía a bahía (‘vik’ significa bahía en antiguo nórdico). Es decir, una pequeña parte de guerreros de Escandinavia eran vikingos. Por otra parte, el pueblo escandinavo aprendió a comerciar y creó muchos vínculos con todo el mundo. Su método de vida no consistía en saquear y ser piratas. Había nobleza, mercaderes, cultura, economía, de todo, así que no podemos imaginarnos el medievo escandinavo como si todos fueran el topicazo de guerrero vikingo.

Por supuesto, en el tópico hay parte de realidad. Sí, algunos guerreros saqueaban pueblos. Pero no lo hacían de forma aleatoria. El pillaje y la guerra eran un arte que aprendieron a refinar y que tenía una estrategia política: “los vikingos mataban mujeres y niños por mera publicidad. Como sabían que infundían miedo hacían esas barbaridades para aprovecharlo y que la gente no opusiera resistencia. Hacían propaganda. […] Los vikingos contaban con una gran capacidad para la estrategia y se esforzaban en conocer las costumbres de aquellas regiones que visitaban o asaltaban. [Por ejemplo], aprendieron a atacar a los cristianos cuando estaban en la iglesia rezando”, explica el divulgador en un artículo.

2. La mujer “vikinga”

'Vikings'

Aunque sí que es cierto que era una de las sociedades más avanzadas en cuanto a derechos de la mujer, los ejércitos de mujeres poderosas que combatían mano a mano con los hombres, son otra exageración. “Los vikingos no eran muy machistas. La mujer era reconocida más allá del ámbito del hogar. La mujer podía tomar decisiones, salir de viaje solas, sabían leer, escribir, incluso podían decidir con quién casarse”, Eso sí, “las mujeres podían acudir a la batalla, pero eso es algo que no está muy bien documentado. En algunas sagas islandesas sí aparece alguna guerrera, aunque generalmente no tenían gran relevancia. Podían viajar en una expedición como combatientes si eran fuertes y sabían manejar las armas, pero lo más normal es que acudieran para colonizar después de la batalla”, añade el artículo.

3. Guerreros imparables

El ejército de vikingos como guerrilleros con hachas que diezman a los enemigos. Otra exageración hollywoodiense. “El combate directo contra ejércitos organizados es otro de los puntos donde la leyenda ha favorecido mucho los vikingos, ya que, cuando se enfrentaban a fuerzas superiores en número y duchas en el arte de la guerra, caían a decenas debido a su reducido número —al menos durante los siglos VIII y IX—. Había por ello muchos viajes en los que, tras una gran contienda, regresaban al ansiado hogar menos de la mitad de los que habían partido”. Vamos, no eran dioses de la guerra: eran ejércitos con muchísimas derrotas y pérdidas humanas, como el resto. Es decir, eran más especialistas en rápidos asaltos desde el mar o ríos que ejércitos de tierra con caballería pesada. 

4. Los cascos

Por último: los famosos cascos con cuernos. Sin embargo, todos los expertos coinciden en lo mismo: no, no llevaban. Lo sentimos Vicky el Vikingo, no eres fiel históricamente. “Hay varias teorías que tratan de explicar la causa de que el bulo se haya extendido tanto. Una de ellas afirma que, como la historia de los hombres del norte fue escrita por las víctimas, los que recibían los ataques, y estas los veían como hombres endemoniados, se les terminó representando con cuernos por asimilación con los demonios”, explica el artículo.

Otra de las teorías se basa en que, quizá, los cascos con cuernos podrían haber sido ceremoniales, para entierros. Pero solo se encontró uno con dos agujeros, sin cuernos. Sus cascos para la batalla eran normales, simplemente cubrían el cráneo en el combate. Llevar unos cuernos pegados es poco práctico. “Simplemente no tiene lógica ir al combate con un casco tan incómodo para luchar”, concluye.