‘Sexo/vida’: la serie súper caliente de Netflix que no te puedes perder

 Una ficción para reflexionar y hacernos preguntas que deberíamos hacernos todxs más a menudo: ¿Soy feliz y me gusta lo que soy ahora?

¿Te imaginas cómo sería llevar mucho tiempo con una persona y tener fantasías sexuales con tu ex? Y no hablamos de cualquier tipo de fantasías, sino de esas que son capaces de cuestionarte tu modo de vida actual, tu relación con las personas que más quieres o hasta tus prioridades. Se trata de una situación que puede que a muchos de nosotrxs nos toque vivir en un futuro y que, ahora, tiene su lugar en una nueve serie Netflix que lo está petando muy fuerte: Sexo/Vida.

Lo de petarlo no es para vender mejor esta serie, sino porque es vedad: ha sido la segunda más vista de la plataforma después de, nada más y nada menos, que la grandiosa ÉliteY no es raro que haya enganchado a tanta gente sabiendo que cuenta con una gran cantidad de desnudos y escenas eróticas, con Sarah Shahi como protagonista (Billie Connelly en esta ficción), a quien se había perdido un poco la pista después de su gran papel en Person of Interest; y con una trama muy interesante con la que más de unx puede sentirse identificadx.

Lo primero que debemos contar es que Billie está muy aburrida de su vida siendo madre de tres hijos y estando casada con Cooper Connelly (Mike Vogel). A pesar de que adora a sus hijos, ya no le compensa pasarse los días cambiando pañales, conviviendo con la monotonía de su mansión o compartiendo cama con una persona con la que ya no hay buen sexo ni pasión. Es entonces cuando encuentra una evasión capaz de cambiarlo todo: trae constantemente a su mente las pasadas noches de sexo y desenfreno junto a ese exnovio que le partió el corazón: Brad (Adam Demos).

Como era de esperar, también se masturba pensando en él utilizando juguetes sexuales. Pero la parte más fuerte viene cuando Billie pasa a escribir todas sus fantasías con Brad en un diario y ocurre lo que todo el mundo temía que podía pasar en cualquier momento: lo descubre Cooper. Lo primero que podríamos pensar es que le monta un pollo de esos que se recuerdan cada Navidad, pero para nada. La sorprende con diferentes planes, momentos de pasión y otras cosas típicas de enamorados que podrían reconquistar a muchas personas, aunque no a Billie. El recuerdo de Brad sigue aún colgando detrás de ella como una sombra.

El conjunto de esta trama nos hace pensar en una de las reflexiones que hay detrás de esta serie: la dificultad de construir una rutina que no nos aburra y en la que no sintamos que hemos perdido el poder de nuestra juventud o el gran fuego de la pasión. Son cosas que pueden llegar a ser súper frustrantes y hacer que unx se haga unas preguntas que deberíamos hacernos todxs más a menudo: ¿Soy feliz y me gusta lo que soy ahora? Suponemos que es algo para lo que no siempre hay respuestas, pero, del mismo modo que Billie, tenemos todo el tiempo del mundo para no dejar de comprobarlo.