Cuando tu serie favorita acaba y eso es peor que perder a tu amante

El final de una serie es como una ruptura amorosa, hay ciertas emociones y sensaciones compartidas que hacen que el duelo de la pérdida se acerque a nuestras vidas para recordarnos que, aunque en el futuro habrá calma, el proceso se presenta largo y angustioso. Lo descubrí con Juego de Tronos, esa serie maquiavélica que nos ha dejado a todos en shock y por la que durante cinco minutos nos convirtió en psicópatas ideando alternativas para el final de la vida de George RR Martin. Claro que, voy a ser sincera, algo similar me pasó con el final de Los Serrano.

Sí, no tengo ningún problema en admitir que los vi. Y, al igual que tú, también vi Farmacia de Guardia, Médico de Familia y lloré con Los Hombres de Paco. Son series mierdunas que nos acompañaron en la adolescencia pero que hubo que tragar porque era lo que había, y uno por aquella época se lo comía con patatas y punto. Pero, afortunadamente, un día llegó Internet, Netflix, Series.ly y sucedáneos, y con ellos The Wire, Lost, GOT, American Horror, Louie, Friends y todo un mundo genial que duraba 60 minutos.

Así que, tanto si te gusta la buena mierda como si no, las etapas del duelo son incuestionables y a todos los humanos de la Tierra, por gustos dispares que tengamos, nos invade en ese mismo momento un sentimiento común: el sufrimiento por el final de nuestra serie favorita. Pero, ojo, hay cura, solo hace falta fuerza para superarlo y tener en cuenta el proceso que os contamos. Ya verás que en unos meses estás curado para empezar con algo nuevo. Aunque esta vez tenga forma de serie con cuerpo de portátil entre tus brazos. Pero qué más quieres, al menos las series no tienen WhatsApp.

1. Negación y aislamiento

No sabes qué ha pasado ni por qué has llegado hasta aquí. Tienes la sensación de no haber entendido nada. Tú creías que esto sería eterno, que no habría fin y que, si lo había, sería bonito como el final de La Cenicienta. Pero qué va, esto no es Disney, querido. Aquí los directores vienen a joder.

Lo que te aliviará: Inspira, expira. Siente cómo tu respiración cada vez es más relajada. Ahora grita. Busca al Director en Twitter y expulsa ira. Escríbele algo: "eres un cabrón", por ejemplo.


 2. La Rabia

Después de la negación viene la rabia. Si al principio solo te repetías "no puede ser; no puede ser", ahora tu organismo no tiene sangre, sino sed envenenada de venganza. Te juras una y otra vez que esto no volverá a pasarte y evaporas mucha energía de tu cuerpo creyéndote tus propias mentiras. Por ejemplo, diciéndote a ti mismo que la próxima temporada -si es que la hay- no la ves. Pero una vez más, te mientes. Te mientes como un bellaco.

Lo que te aliviará: pídele a alguien que te haga un masaje tántrico, podría funcionar si tu nivel de estrés es demasiado alto.


 3. Tristeza y dolor

Te sientes abandonado y solo, terriblemente solo. ¿Quién te acompañará ahora los domingos? ¿Quién te esperará al llegar a casa? ¿Quién va a poner a funcionar tu cerebro con tanta fuerza? El periodo de adaptación a esta soledad dura el tiempo que quieras seguir llorando, pero tienes que aprender a despedirte. Enterrar lo que fue, llorar todo lo que tengas que llorar y abrir las puertas a algo nuevo. Ahora no lo entiendes, pero te prometo que algún día sabrás por qué.

Lo que te aliviará: date un paseíto por Film Affinity e intenta echar una canita al aire con alguna peli. Quién sabe.


 4. Aceptación

No queda otra. La serie se ha acabado y ahora toca reponerse. Empiezas a entender cosas, a buscar spoilers de la próxima temporada, a hacer algunos pinitos con una serie nueva. Crees que no estás preparado y, de hecho, puede que no lo estés, pero al menos estás siendo lo suficiente valiente como para intentarlo. Venga, ánimo, mira a tu alrededor. Que el mundo no se acaba.

Lo que te aliviará: ¿y si esta vez te das un paseo por Cuevana e intentas engancharte a una serie nueva?


 5. Puterío

Cuando sabes que por fin lo tienes superado, te marcas un pleno destroy final. Entras en millones de plataformas distintas buscando amores nuevos e incluso te atreves con tres series a la vez. Hala, ¡viva el folleteo libre de series, y arriba la picha al aire!