Sara Hebe, la trapera antifascista que debes escuchar

La cantante argentina Sara Hebe aparca un poco la cumbia en su disco más electrónico y housero, y aunque a veces rebaje el tono, mantiene su pulso político antisistema

La cumbiera experimental más antifascista de la música argentina ha sacado nuevo disco. Es un poco menos cumbiero, un poco menos explícito en la protesta, pero el nuevo de Sara Hebe, Sucia estrella, sigue siendo un arma política contra el establishment y demuestra que la cantante argentina no es capaz de estarse quieta y necesita experimentar con todo tipo de géneros.

En este álbum, oscuro y bailable, el dancehall, el trap, el tecno, el house y el drum’n bass se mezclan con todo el sentido, la cumbia aparece esta vez solo a pinceladas, y la política aparece en forma de reivindicación del cuerpo pero también de casos muy concretos como Yala Labaut

El disco se abre con Puras wachas, toda una reivindicación de la independencia femenina y del deseo en voz alta. Si Hentai de Rosalía sorprendió al mundo por cierto contenido explícito sexual (al que lamentablemente aún no nos hemos acostumbrado cuando la cantante es una mujer), “acá te espero en cuatro chorreando media gota” no deja lugar a dudas. Eso sí, como es habitual, Sara Hebe deja sus mensajitos como “en el mundo todos los presos son políticos” salteados por la canción. 

Kenny Bell, la segunda canción, es puro brillo dancehall que recuerda a Bad Gyal, siempre con el aroma rapero punk de la cantante argentina recorriendo el tema. 

Yala Labaut, además de un pueblo de la Patagonia argentina que se opone a la llegada de una empresa minera, es la canción de homenaje a esta gente de Sara Hebe, en una canción con mensaje ecologista y reivindicación de raíces. 

Cheto mal, sazonado de house, es una canción perfecta para amanecer en una discoteca, mientras que Almacén de datos es toda una reflexión sobre la tiranía de los algoritmos y el márketing, con la gracia de que no acaba de entenderse si ella lo está haciendo o no. Lo cierto es que aunque se haya lanzado al trap, sigue teniendo una actitud muy Sara Hebe. 

El tecno de Baby boom o la cumbia con drum’n bass de Dharma aportan aún más color al quinto disco de la que a sus 38 años ya es una emblemática cantante del underground argentino, que nos ha dejado himnos como Tuve que quemar, Asado de faso, la banda sonora del Marginal, Ho! o A.C.A.B, un alegato explícito contra la policía que recuerda que “nadie se suicida en una comisaría”.