'El Marginal', la serie argentina sobre prisiones que no te debes perder

El Marginal es una serie argentina sobre prisiones que junta humor, acción y crítica social

Diosito, Antín, Borges, Pastor, Emma, César…son nombres que seguramente no te suenen de nada. Pero no podrás quitártelos de la cabeza si le das una oportunidad a El Marginal, una serie argentina que empezó como producto independiente en 2016 y acaba de estrenar su cuarta temporada como fenómeno de masas. Nuestro consejo es que te pongas con tiempo a verla, porque engancha que da gusto. 

¿Cuáles son los ingredientes que la hacen especial? Pues, sobre todo, unos personajes muy carismáticos y complejos que a veces amas y a veces odias y que nos enseñan las partes más oscuras del alma humana, aunque a veces también muestren brillo. En una prisión, los problemas de salud mental y de consumo de drogas afloran de la mano de la violencia, los enfrentamientos de bandas y ajustes de cuenta. 

Diosito, un personaje con algún tipo de trastorno mental que arranca la serie pareciendo el más malvado, acaba siendo un adictivo y complejo personaje sensible que pone en entredicho la masculinidad imperante en un mundo tan duro e incluso cuestiona constantemente la heterosexualidad normativa que prácticamente es un imperativo en ambientes como la cárcel.

Pastor, el principal protagonista, demuestra cómo los designios de la suerte te pueden llevar al lado más horrible de la vida sin haber decidido hacer el mal, aunque es un personaje algo más llano que acostumbra a comportarse correctamente. Emma, educadora social de la cárcel con un pasado duro, muestra cómo a veces recae sobre las mujeres la heroicidad casi imposible de intentar ayudar a salvar a quienes están en lo más oscuro del pozo. 

Y el sistema penitenciario, víctima de corruptelas que atraviesan y ponen en el mismo saco a dirigentes administrativos con un pie en la política y a delincuentes comunes, es retratado como un mastodonte implacable e injusto capaz de pervertir al más inocente. 

En definitiva, la serie tiene un componente de crítica social sobre los más maltratados por el sistema que encantará al público más comprometido contra las desigualdades y fascinado por las estéticas más duras y barriales. Pero al mismo tiempo, sus altas dosis de acción (a veces con crudeza y sangre excesivas, sobre todo en la última temporada), sus romances y sus sazones constantes de humor hacen de ‘El Marginal’ una serie para casi todos los públicos, frenética y adictiva. 

Ah, y la música de Sara Hebe, uno de los descubrimientos musicales de tu vida si te gusta la cumbia, el punk, la electrónica y los mensajes antifascistas y feministas con ritmo y nervio. No recomendable, eso sí, para quien busca en las series desconectar de los problemas del mundo y refugiarse en la vida de la gente rica o los problemas superfluos de la