'El relámpago' confirma que Amaia es la artista que nuestra generación esperaba

Referencias filosóficas, un videoclip con una estética muy pulcra y un pop pausado y personal, el 'single' de Amaia es todo lo que esperábamos de ella

Un año después de la final de OT 2017, todos los triunfitos ya habían sacado algo. Los finalistas Alfred, Miriam y Ana Guerra tenían un disco y una gira programada. Aitana un EP y singles. Amaia, por su parte, había publicado Un nuevo lugar, un tema que duraba apenas un minuto y que servía como entremés de lo que estaba por venir, pero que se quedaba corto.

Ahora la espera ha terminado, y Amaia, por fin, ha publicado su primer sencillo. Se titula El relámpago, un tema lírico que se aleja del pop latino y el reggaetón que tanto está de moda y se acerca al pop clásico español, una canción que no desentonaría en la época dorada de Mecano o de la Oreja de Van Gogh.

El relámpago ha generado poca división. Sus fans la adoran, y las pocas malas críticas que está recibiendo son por la letra de su canción, que es un poco naif. El resto, elogios. Después de su publicación, Amaia se reafirma como la ganadora de Operación Triunfo: ha sacado la mejor pieza artística de la edición. Y no, no es solo una canción. Es arte, porque con el tema viene un vídeo, unos ritmos y un trasfondo filosófico muy cuidados que elevan el tema.

Empecemos por el ritmo. La canción es una perfecta metáfora de su título. Como una tormenta de relámpagos, va ganando en intensidad de principio a fin, sin perder fuerza, con pequeños picos de potencia. Comienza con unos suaves sonidos de piano que desembocan en Amaia desatando su potencial vocal. Una sincronía perfecta entre temática y música que está adobada con un vídeo que pasará a la historia de OT.

El relámpago (2019)

El vídeo está cargado de metáforas, imágenes con una estética muy curada, y planos que juegan a la perfección con la luz, el fuego y la naturaleza. Tiene incluso una lectura filosófica: el relámpago es visto en el arte como una fuerza indomable de la naturaleza. Fue muy utilizada por los románticos y los filósofos del movimiento alemán Sturm und Drang (tormenta e ímpetu) o la filosofía de lo sublime. Ambos movimientos buscan el ímpetu artístico, brutal e incontrolable de la naturaleza, huyendo del racionalismo y la contención. Es una explosión de emociones.

En el vídeo El relámpago, Amaia rescata muchos de los elementos que para estos filósofos son importantes. La lluvia torrencial, el fuego devorador, la salvaje energía de los caballos, los rayos que parten el cielo, las olas que embisten la tierra, la pequeñez del hombre frente a la inmensidad del cielo y la tierra. Mientras que la letra hace referencia a un amor salvaje y pasional, el videoclip lo lleva más allá y lo eleva a una fuerza de la naturaleza. Es un amor potente, que arremete y escapa al raciocinio humano.

El relámpago (2019)

Amaia, además, está tras la producción y composición. Acompañada por Santiago Ariel Barrionuevo y Santiago Motorizado, ella es intérprete, autora y productora. Es un tema personal, algo que no tenemos en la mayoría de finalistas de la edición. Poniendo el ejemplo de Ana Guerra, su tema Ni la hora tiene siete nombres en sus créditos, pero el suyo no aparece en composición o producción.

La ganadora de OT se ha encumbrado como la artista de referencia de los jóvenes. Una cantante compleja, personal y pausada. Que sus únicos tempos son para traer calidad y no para satisfacer una demanda comercial. Mientras que Aitana y Ana Guerra sacaban libros y sencillos pop y reggaetón para petarlo en las listas de éxitos, ella se ha sentado a componer, y hasta que no ha tenido una pequeña obra de arte, no la ha estrenado. Ahora, toca esperar hasta septiembre, fecha prevista para la publicación del álbum que incluirá El relámpago, para escuchar en profundidad su primer trabajo como artista consolidada.