La niña del meme del incendio explica su increíble historia

La foto es de 2005 y ella no provocó el fuego. De hecho, la casa no ardió de forma accidental: el "desastre" estaba controlado y era seguro

La niña sonriendo a cámara y detrás una casa ardiendo en medio de un incendio. Ya sabes de qué meme hablamos, ese que se conoce como Disaster Girl o la niña psicópata (aunque parece que en 2020 le arrebataron este título…). Pues la protagonista, Zoe Roth, ha hablado con BuzzFeed USA para contar la historia que se escondía detrás. Y no, no sonreía porque ella hubiera causado el incendio ni porque estaba orgullosa del desastre, como ha pasado a pensarse en  la cultura popular.

La fotografía es de 2005, cuando ella tenía cinco años (ahora ya tiene 20... sí: ya es mayor de edad, y la foto es mucho más antigua de lo que pensabas). Zoe estaba viendo la tele con su padre y hermano y de golpe empezaron a sonar las sirenas de los bomberos muy, muy cerca. Salieron a la calle y vieron una columna de humo en la casa de una vecina. Su padre, que era un fotógrafo amateur, se acaba de comprar una cámara y decidió ir a ver qué pasaba, por si tenía que documentar fotográficamente alguna cosa.

Cuando llegaron a la casa en llamas, vieron que los bomberos no estaban haciendo gran cosa para apagar el fuego: “estaban caminando por la zona, dejaban a los niños jugar a apagar el fuego, preguntamos y nos dijeron que la casa tenía que ser destruida, así que fue donada al departamento de bomberos para que hicieran pruebas mientras la reducían a escombros y vaciaban el terreno”, recuerda Roth. Al ver que no había peligro y que estaba controlado, su padre empezó a tomar fotos y a pedirle a sus hijos que posaran. Ella estaba de espaldas, le dijo: “gírate y sonríe”, y entonces puso esa cara. “Sí, salgo con sonrisa de psicópata pero es que sonreía así en ese entonces. Si miras todas mis fotos son iguales”, asegura, riéndose. De hecho, su padre tomó más fotos, y hay una idéntica a la suya pero con su hermano, que era fan de Harry Potter, y salía vestido como el mago y el incendio detrás. Todo súper normal.

Aunque la foto es de 2005, se hizo viral tres años después. En 2008, su padre la presentó a un concurso y salió publicada en una revista de fotografía, JPG. Recuerda que la llevó al cole como si fuera famosa, presumiendo de la fotografía, deseando que todo el mundo la viera. Y, cuidado con lo que deseas, porque así fue. Alguien random vio la imagen e hizo el primer meme: recortó su cara y la pegaron en fotos de diferentes desastres históricos. Como la bomba atómica, la extinción de los dinosaurios o un desfile del Tercer Reich. “Esa fue la primera ola de memes, luego empezaron a editar la foto original añadiéndole un texto encima”.

Nunca le ha supuesto un trauma, añade. Muchos memes le parecían graciosos y todos los que la conocían sabían que era eso: un meme. Ella no era una psicópata a pesar de que había desconocidos que sí que se lo pensaban, “pero eso me da igual”, respoonde. Eso sí, “fueron un poco raros los memes con Hitler o la extrema derecha. No simpatizo con eso, pero tampoco puedo hacer nada al respecto, así que no dejo que me afecte”. A diferencia de otras personas, ser un meme no le ha afectado demasiado, "pero a veces es raro porque soy camarera y me piden que vaya a galas o que salga en documentales, y es como tener una vida de celebrity por un día”, asegura. Ah, y, además, “hay un mural con mi foto pintada en algún lugar de Portugal. Espero poder ir a verlo algún día”, concluye.