El misterioso origen de 'Murder Death Koreatown', la película más terrorífica del año

Tras un asesinato real, el protagonista empieza a investigar una conspiración ficcionada en su vecindario mientras, poco a poco, va cayendo en la locura

31 de julio de 2017: una mujer, Misun Yoo, mataba a puñaladas a su marido, Tae Kyung Sung, tras discutir borrachos. Estos eventos sucedieron en el barrio coreano de Los Angeles (Koreatown), y la mujer fue condenada, un año después, a dieciséis de cárcel. El caso quedó archivado como un asesinato más. De hecho, no hay demasiados artículos que hablan de ello, algunos sucesos en diarios locales y una nota de la policía de Los Angeles explicando la resolución.

Sin embargo, este evento, aparentemente anecdótico, ha dado lugar a una de las mejores películas de terror de 2020: Murder Death Koreatown, un filme conspiparanóico donde acompañamos al protagonista/director en una espiral de locura y decadencia mental y misterios sin resolver. La película, que se puede ver en Amazon Prive Video o alquilarla en su web, surgió de la nada, sin créditos ni nombres de actores. Nadie sabe quién la grabó, ni de dónde surgió la idea, ni tan siquiera si tuvo guión, si hay actores o si es ficción o realidad.

Lo único que se sabe de la película es “un tal K Anon, una persona que dice haber recibido un paquete de un viejo amigo. La publicación original de K del 8 de mayo de 2019 en un subforo de 4chan afirma que el paquete contenía un disco duro con más de 60 horas de metraje y una nota escrita a mano con instrucciones sin sentido. Tras tratar de ponerse en contacto con su amigo no encontró ni rastro de él, e imaginó que le enviaba el material para que lo editara. Entre las cosas que encontró había imágenes auténticas de la policía en la escena del crimen del asesinato, que los usuarios comprobaron con mapas de Google”, explica el portal Espinoff. Vamos, que un anónimo recibió horas de grabación real que editó hasta crear la película de una hora y media que nos ha llegado.

'Muder Death Koreatown'

Murder Death Koreatown, la versión final, empieza con una grabación en primera persona de un vecino de Misun Yoo. Él se pone a investigar el caso y a recoger información. Durante el metraje va encontrando pistas que apuntan a que algo más grande ha sucedido, que no es solo un simple caso de asesinato, sino que todo indica que en su vecindario hay algo oculto, se escode un misterio que debe desentrañar. A la vez que va recogiendo pistas, el narrador habla con transeúntes que, aunque podrían ser actores, no lo parecen, lo cual le da más esta sensación de found footage y de extraño documental.

'Muder Death Koreatown'

La película, sin embargo, no va del asesinato. Va del descenso a la locura del protagonista. Al principio se apunta a que tiene indicios de depresión. Poco a poco, mientras se va obsesionando, se va metiendo en el caso, hasta tal punto que los vecinos que va parando, cada vez son más hostiles. Su propio ambiente se vuelve contra él porque se convierte en una persona lunática y obsesiva. “Su obsesión con el extraño asesinato en su vecindario le lleva a imaginar una conspiración local, cultos, mensajes desde más allá y toda una espiral de eventos tenuemente conectados, que resultan en una representación patética y hasta conmovedora de una mente frágil en plena caída. El punto de vista de la cámara se fusiona con el de la mente del investigador, hasta tal punto que se desliga de la realidad como si estuviéramos dentro de su cabeza”, añade Espinoff.

Muder Death Koreatown es lo que el artículo define como un horror “lovecraftiano”, es decir, una serie de historias en primera persona que, a pesar de girar en torno a una historia horrible con un asesinato brutal y unas pistas que apuntan a algo más grande y espantoso, el verdadero terror se esconde en la evolución hacia la profunda locura del personaje. Una película perturbadora (que encantará a aquellos cuya cita ideal sea con una película de miedo) que recuerda al horror psicológico del clásico de found footage y docuterror, The Blair Witch Project. Eso sí: la película no tiene sustos, pero su mal rollete te acompañará durante varios días con pesadillas.

CN