A Dua Lipa la conocemos por su música, pero también por el encomiable trabajo de divulgación literaria que ha estado haciendo durante estos últimos años con su podcast Service95 Book Club. Hasta el punto de haber hecho tendencia a novelas que parecían olvidadas más allá de los focos mediáticos. Pero la artista británica no ha querido parar ahí: ahora ha decidido unir su compromiso con la literatura con su compromiso por las luchas de las minorías para inaugurar una librería de títulos censurados en Oporto. ¿Su nombre? Biblioteca Manifiesto, un espacio permanente creado junto a la histórica librería Lello en el que podrás acceder a 100 libros contraculturales.
En concreto, los títulos seleccionados tienen en común que fueron prohibidos por los poderes dominantes de la época: porque cuestionaban ciertos regímenes políticos, hablaban de temas tabús como la sexualidad, defendían derechos reprimidos como los de la comunidad LGTBIAQ+ o desmontaban mitos alrededor de los conceptos de raza. También libros de autores que fueron perseguidos por escribir lo que escribían. En palabras de la propia Dua Lipa, “esta biblioteca es un santuario para los libros desaparecidos y para los lectores que se niegan a que les digan qué pueden leer”. Porque no hay nada más importante para cambiar el mundo que las palabras.
Pero este espacio inaugurado la semana pasada, que es además la primera sede física de Service95 Book Club, no es un logro aislado: ya ha habido otras iniciativas similares de compromiso contra la censura por parte de celebrities. Es el caso de Artists Against Book Bans de 2023, una acción colectiva a gran escala en la que 175 personalidades firmaron una carta abierta contra la censura literaria. Estaban Ariana Grande, Chelsea Handler, Guillermo del Toro, Mark Ruffalo y muchos otros más. Además, lo bonito de la campaña es que incluyó una gira con un Banned Bookmobile que distribuía gratis libros prohibidos por algunos estados de los Estados Unidos.
Y también está la subasta benéfica de la organización Pride and Less Prejudice en la que participaron celebrities como Neil Patrick Harris, Daniel Redcliffe, Billie Jean King o Sally Field: el proyecto recaudó más de 175.000 dólares y donó más de 10.000 libros de temática LGTBIAQ+ a aulas de los cincuenta estados de Estados Unidos. Pequeños esfuerzos cuya finalidad es combatir una ola reaccionaria mundial que parece seguir extendiéndose sin freno. Otro caso, esta vez de la escritora Leah Johnson, también fue muy sonado: la Fiscalía General de Oklahoma clasificó sus libros de obscenos, lo que la llevó a abrir una librería para “elevar a los autores marginados”.
