Los festivales hacen malabares para adaptarse a la 'nueva normalidad'

El sector de la música en vivo calcula que tendrá unas pérdidas de 662 millones de euros si no se readapta tras la pandemia. Buscan soluciones, pero parecen lejos de aplicarse

Aunque salgamos a la calle, se acerque el final de la cuarentena y empiecen a abrir los bares y teatros, hay un sector que todavía está lejos de poder volver a la normalidad. Son los festivales, la mayoría de los cuales ya se han cancelado. Espacios multitudinarios, con conglomeraciones brutales donde el contacto es continuo, los conciertos serían un hervidero de contagios. No es descabellado pensar que no tendremos un festival como los conocemos hasta ahora hasta que se cree una vacuna.

Para ponerle solución, el festival valenciano Montgorock está buscando alternativas. Según informa Europa Press, la que ven más viable es “el Sistema Marko”: es decir, dividir la pista en pequeños palcos de 150 metros cuadrados con aforo de 50 personas (a partir de la fase 3 se pueden celebrar actos de menos de 80 personas, así que este sistema podría aplicarse entonces). Cada cuatro palcos habría puestos de comida y bebida y la entrada a cada palco se haría con pulseras electrónicas para asegurarse que no puedes acceder a otros palcos.  

Además, el sistema cuenta con controles de temperatura corporal de los asistentes para asegurarse de que no tienen fiebres derivadas del COVID u otras enfermedades contagiosas, y hasta habría dispensadores de hidro-alcohol para desinfectarte las manos en la entrada de los palcos. Esta propuesta, por supuesto, todavía no está vigente y se está estudiando. Es otro de los muchos inventos que revelan la desesperación de volver a hacer vida normal y de salvar sectores que prevén una quiebra catastrófica. La industria de la música en vivo calcula unas pérdidas de 662,2 millones euros solo en los meses que van de marzo a septiembre de este año.

Si tengo que hacer la devolución de las entradas pasado mañana, en 15 días y a todo el mundo, no podemos. No tenemos ese dinero ahora mismo. Nos tienen que dar un margen, como hacen en el resto de países. O nos lo dejan devolver en un plazo más largo del que están planteando ahora mismo, de cara al siguiente año, a la próxima edición de los festivales de música, o muchos festivales no van a durar nada porque van a caer en quiebra. Y si caen en quiebra, no devuelven nada”, dijo Javier Arnáiz, director del Mad Cool (que este año iba a traer a Taylor Swift y Billie Eilish), en el Music Fest Meeting, una reunión para abordar la situación de los festivales.

Los grandes festivales anuales están desesperados, según explica un artículo de El Confidencial, porque se ven obligados a devolver el precio de las entradas en un plazo de sesenta días en cuanto anuncien su cancelación (antes eran catorce días, pero un nuevo decreto ley amplió el plazo). Un dinero que no tienen y que supondría la quiebra de las empresas. La resolución más viable es la de los ‘vouchers’, que “permite a los promotores ofrecer al cliente un bono por el importe que pagó por su entrada anticipada y que podrá gastar en futuros eventos. Un 'voucher' por un año sería una muy buena noticia para el sector. Es, por así decirlo, la única que esperan oír del ministro de Cultura los promotores de festivales y conciertos”, asegura el artículo.

En resumen, “a los promotores de conciertos y festivales no les queda otra que esperar”, concluyen. Ni la decisión de festivales como el Viña Rock o el Primavera Sound de aplazar sus celebraciones de este año parecen servir. ¿Podremos volver a un festival pronto? El Gobierno y los expertos sanitarios lo dudan, a no ser que se trate de un pequeño formato con localidades asignadas. Así que olvídate por ahora de vivir un festival como estábamos acostumbrados. De momento no habrá festivales y medidas como “el Sistema Marko” todavía están lejos de aplicarse.

CN