Descifrando el enigma: manual para entender sus respuestas en whatsapp

Hay un mundo subterráneo, oscuro, tenebroso y oculto que actúa tras cualquier conversación en el mundo online. Son los tugurios de las respuestas, el subconsciente de lo que queremos decir pero que a simple vista no se aprecia. Son los mensajes de terror digitales de las conversaciones en WhatsApp, (también en Twitter, en Facebook, en Tumblr, en Instagram y en cualquier red social habilitada para un diálogo bidireccional). Si alguna vez has visto algo de esto reflejado en la pantalla de tu móvil, agárrate fuerte. La verdad va a dolerte.

Los 'jajaja'

Olvídate. Si te responde con un 'jajaja' tu broma no le ha hecho ni puta gracia. O directamente, la conversación acaba ahí. Es lo que llamamos la risa de cortesía, aquella que es más por educación que por diversión. Cuanto más imperfecto es un 'jajajjaja', mayores probabilidades tienes de que realmente te dirijas por el buen camino. Si no hay doble jota, no hay nada.


OK.

Sí, significa sí, y no significa no. Vale es vale y Ok... ¿qué cojones es un Ok? Un Ok es una afirmación despreciable que podría englobarse dentro de la categoría 'ahora me importa tan poco lo que me estás diciendo que lo único que quiero es dar por finalizada esta conversación'. Aunque los monosílabos podrían indicar de forma clara que la persona a la que le escribes tiene un interés por ti igual a cero, puede ser que te encuentres ante un tipo de persona que se expresa de esta forma sin que implique una falta de interés. Pero, aviso: igualmente son sospechosos y hay que vigilarlos. ¿OK? Pues OK.


Si estira la letra de la última palabra, enhorabuena

Significa que vas por el buen camino. La línea, el tono, el estilo debe ser siempre este y no puedes nunca conformarte con menos. Si hay estiramiento de la última letra todo va bien. Que no es lo mismo un hola a secas y con un punto final (Hola.) que un 'Holaaaa, qué taaaaal'. Como ves, la diferencia está clarísima. En el último ejemplo hay pasión, hay empeño, hay ganas de vivir. El éxito se abre ante ti y te saluda desde la alfombra roja. Joder, molas mucho.


Cuando tu mensaje siempre es el último

Te decides, venga, le escribes. Planetas alineados y Saturno en la casa siete. Hoy es el día. Abres el historial y... espera. Algo falla. Una pared fría, un silencio perturbador, un vacío ciclópeo. Sí, lo de siempre. Tú eres el último que escribió la última vez. Mec. Error. Se encienden las luces de emergencia y parpadean fuerte para avisarte. No, no lo hagas, dice tu voz de la conciencia. No te toca a ti. Si siempre tu mensaje es el último que se queda en la conversación, solitario y sin vida, empieza a preocuparte. Es posible que la otra persona ponga esta cara cada vez que ve tu nombre reflejado en la pantalla de su móvil.


Si hay muchos emoticonos, hay vida

O tiene un trastorno.  Si haces el ejercicio te darás cuenta. Ve a una conversación de alguien con quien sepas que existe amor mutuo. Lo que posiblemente veas es una retahíla de emoticonos con forma de corazón azul, rojo, amarillo, verde, besitos, guiños y globitos varios. Ahora ve a una donde tengas dudas. ¿Qué ves? Exacto. La Nada.


Cuando llega el 'Ya te digo algo...'

No, no te va a decir nada. Ya te dijimos que la verdad iba a dolerte, y créenos, sufrimos esto contigo.


Cuídate

Si el Ok es la muerte, un 'cuídate' es igual de perturbador que una película de Haneke. Cuando una conversación finaliza con esta palabra, lo que quiere decir no es que te cuides, sino que no vuelvas a dirigirle la palabra en tres meses. Es decir, la otra persona quiere ser educada y cortés pero con un mensaje subliminal que apunta a que si por una vez en  tu vida puedes hacer magia y desaparecer del planeta, que lo intentes. Por favor, que lo intentes.


Cuando 'Escribiendo, en línea, escribiendo, escribiendo. Desconexión'

Inténtalo en otra vida. Aquí no hay nada que hacer. Juega al Candy Crash o desinstálate WhatsApp. La desgracia está servida.

Ahora que ya sabes la verdad, ¿qué vas a hacer con ella?