La ciencia al habla: 5 leyes de Murphy que no son casualidad

Aunque las leyes de Murphy siempre se han considerado una manera cómica y divertida de reflejar situaciones en las que si algo puede salir mal, saldrá mal, parece ser que todas y cada una de ellas podrían tener su base científica o, al menos, una explicación a tanto drama, resignación y pesimismo cuando los acontecimientos futuros se presentan más negros que Carlton del Príncipe de Bel Air en pleno mes de julio. Así que si vives en un traspiés constante, de batacazo en batacazo, tranquilo, no es mala suerte, solo física. 

1. El pan siempre caerá por el lado de la mantequilla

Y digo yo, ¿no podría ser que en realidad siempre recordemos las veces que se nos cayó por el lado malo? Yo misma, con esta afirmación, podría ganar el próximo premio Nobel de la Ciencia pero parece que, para mi desgracia, otra teoría afloró gracias a un matemático que en 1997 publicó que el cómo caiga dependerá en cierta medida de la altura de la mesa. Si la rebanada no tiene tiempo de dar la vuelta completa, solo da media vuelta cayendo por el lado que más pesa. Así que nos surge una pregunta: si la tostada siempre cae por el lado de la mantequilla y los gatos caen de pie, ¿qué pasaría si ponemos una tostada en la espalda de un gato con la mantequilla hacia arriba? Os dejo tiempo para la reflexión.


2.  Encontrarás lo que buscas en el último lugar en el que mires

Si encuentras un objeto que estaba perdido, desaparecerá otro; eso es así. Pero, ¿por qué? Según acuñó Boob, la forma más rápida de encontrar algo es empezar a buscar otra cosa. Esto se debe a que, sencillamente, cuando lo encuentras no necesitas seguir buscándolo, por eso en el último sitio donde mires es donde hallarás tu ansiada búsqueda. ¿Te has puesto nervioso? Respira.  


3. En un atasco, tendrás la sensación de haber elegido el carril más lento

También conocido como ‘Teorema del atasco’, su explicación es muy sencilla. Estés en el lugar que estés, siempre vas a invertir más tiempo viendo cómo te adelantan los del otro carril. Y como pasas más tiempo viendo cómo te adelantan, llegas a la errónea conclusión de que estás en el carril más lento. Este teorema se conoce como la ‘Paradoja de Braess’, y lo bueno es que ahora, cuando estés colapsado en un atasco, bajarás tranquilamente tu ventanilla con una gran sonrisa y mirarás al resto de conductores pensando: ignorantes…


4. La historia de los calcetines separados al nacer

Entraron juntos a la lavadora y salen separados; ¿hay una compuerta fantasma? No. Si tienes cinco pares de calcetines, hay 5 posibilidades de que uno se despareje. Esta ley viene explicada por la teoría de probabilidades y combinatoria. La pérdida aleatoria de calcetines siempre es más probable que cree el número máximo posible de calcetines impares, es decir, que si pierdes solo un calcetín, ya tendrás uno suelto. Como ya no te pones ese calcetín suelto, el próximo que perderás al hacer la colada será otro que tenga pareja, por lo que ya tendrás dos calcetines desparejados. ¿Qué bien, eh? Ale, celébralo. No solo tú estás desparejado, es una buena noticia.


5.  No importa cuánto se demuestre una mentira, siempre habrá alguien que creerá que es verdad

Se trata nada más y nada menos que de una de las muchas versiones que Mark Twain acuñó cuando dijo que ‘una mentira puede dar la vuelta al mundo mientras la verdad aún se está poniendo los zapatos’. Es sabido por todos que los rumores exitosos juegan con nuestras emociones y ansiedades, como las clásicas leyendas urbanas de ‘La chica de la curva’ o ‘Ricky Martin y la mermelada’. A medida que se difunden, van cobrando vida propia por el mero hecho de que al tener mayor difusión, los escuchamos más a menudo y le damos mayor credibilidad.

En realidad, nada pasa porque sí; la terrible verdad es que el universo está en tu contra.