Charli XCX, Lana del Rey, Miley Cyrus y Ariana Grande se unen para salvar el pop

Las mujeres están protagonizando el pop de 2019, iluminando con trabajos musicales excelentes las épocas más oscuras de este género

Parecía que la gran época de las divas pop quedó olvidada a principios de la década del 2010. Los días en que las listas de éxito las protagonizaban grandes cantantes como Madonna, Britney Spears, Taylor Swift, Kylie Minogue, Lady Gaga o Katy Perry quedaban atrás y el auge del reggaetón, el rap y el pop masculino las habían eclipsado. Ya no había momentazos como cuando Britney Spears, Beyoncé y P!nk se unieron para cantar We Will Rock You, o cuando Christina Aguilera, Lil' Kim, Mya y P!nk parían otro gran himno dosmilero: Lady Marmalade. Tampoco se repetían colaboraciones como Lady Gaga y Beyoncé en Telephone, con esos vídeos dramáticamente largos y currados que tanto se estilaban en 2010. Todo pronosticaba un cambio de época.

Pero el pop no ha desaparecido. Se ha reinventado, y aunque no esté cosechando esos éxitos comerciales de hace unos años, sí que está recibiendo aplausos de la crítica y generando mucha opinión. 2019 ha sido, sin duda, un año de buen pop. Y todos los estrenos de este viernes 13 de septiembre consolidan esta tendencia.

El nuevo álbum de Charli XCX, Charli, lo corrobora. Después de haber innovado con sonidos y estilos en su anterior trabajo, Pop 2, Charli XCX vuelve con este gran álbum que mantiene lo mejor del anterior y corrige los puntos más flacos. Está lleno de colaboraciones con la escena pop, hip-hop y R&B underground (Sky Ferreira, Yaeji, Lizzo, Cupcakke, Kim Petras, Troye Sivan, entre otros) y de sonidos que van avanzando del pop dosmilero a ultrafuturistas a medida que progresa el CD. Una evolución del pop hacia otros géneros más tecnológicos que recuerda al cambio que Britney protagonizó en 2007 con Blackout y la música dance-pop.

No es el único estreno en este viernes 13. Ariana Grande, Miley Cyrus y Lana del Rey, una combinación a priori extraña (sí, Ariana y Miley ya habían estado juntas, pero ¿Lana? ¿Qué haces ahí?), han ido juntas a estudio para grabar un recién estrenado sencillo, Don’t Call Me Angel (que será banda sonora del reboot de Los ángeles de Charlie). Este tema pop uptempo con un toque hip-hop suena más a Ariana que otra cosa. Podría pasar por un tema más de Thank U, Next (su último álbum) si no fuera por la intervención casi quirúrgica de Lana del Rey, que en la única estrofa en la que aparece añade un puente calmado y sensual que eleva el tema. En cuanto se estrenó, fue en seguida Trending Topic y ha logrado el millón de visualizaciones en menos dos horas

El videoclip recuerda a estas épicas colaboraciones del pop de los 2000: una combinación de poderío femenino en que tres de las cantantes más relevantes del momento se unen para sacudir a la industria musical, tan masculinizada. Miley, cantando en un ring “mis chicas somos exitosas y tú solo eres un invitado” o Lana lanzando cuchillos a la entrepierna del dibujo de un hombre, son solo un par de ejemplos.

Estas tres estrellas pop han sacado álbumes este año, y todos han causado una pequeña revolución musical. A principios de año, salía Thank U, Next, de Ariana Grande, que cosechó dos números uno mundiales y cinco top 10. Miley estrenó el EP She Is Coming, que presentó en el Primavera Sound 2019 de Barcelona, y tras la ruptura con Liam publicó Slide Away, una canción cargada de melancolía que aunque no está arrasando en las listas de ventas, está siendo aplaudida de forma unánime por la crítica.

La última de las tres en estrenar trabajo fue Lana del Rey, que hace dos semanas sacó a la venta Norman Fucking Rockwell y que la revista Pitchfork calificó como el mejor álbum femenino de esta década (y a ella la bautizó como “la mejor nueva compositora de Estados Unidos”).

No es para menos, Norman Fucking Rockwell consolida la carrera de Lana, marcada por una evolución lógica y madura que aunque ha ido innovando su sonido de forma muy sutil (siempre mantiene la misma nostalgia hacia la clase, el glam y el erotismo del old Hollywood), se ha permitido ser más picante, juguetona, feliz y divertida en sus últimas entregas. Norman Fucking Rockwell es la evolución natural de lo que empezó en Born To Die, su primer álbum, cuyas letras, ritmos y referencias ha logrado elevar hasta convertirse en, a pesar de su irrepetible estilo barroco, la mejor defensora del pop de los 2000.

Charli, Lana, Miley y Ariana han protagonizado este viernes 13, pero no son las únicas que han participado en la creación de 2019 como un año ejemplar para el pop. No puede obviarse Lover, el álbum de Taylor Swift, que aunque puede resultar extenuantemente largo (tiene 18 canciones), es el primer trabajo de Swift en esta nueva etapa tras el escándalo sobre los derechos de sus canciones, que le fueron arrebatados. Vuelve a sus épocas más románticas y cursis con canciones como The Archer, pero sin olvidar en temas como Cruel Summer que fue el pop comercial de Red, 1989 y Reputation lo que le ha conseguido tantos números uno.

En definitiva, las voces femeninas están trabajando en común para tirar adelante del pop, sacándolo de una época comercialmente oscura y de infravaloración constante. Las críticas lo afirman: todos los trabajos sacados por estas cantantes en 2019 han sido de los mejores de sus carreras. Además, todo apunta a que Lady Gaga, Rihanna y Adele publicarán algo antes de que acabe el año. Y si a estas cantantes, las grandes, le sumamos el trabajo de las nuevas y las emergentes, como Rosalía, Normani o Ava Max, estamos ante uno de los momentos de mayor éxtasis pop de la última década.