Sobre lo de Lady Gaga, su bebé y el rumor de una posible gestación subrogada

¿Deberían tener las celebridades derecho a la presunción de inocencia ante el tribunal de la opinión pública?

Lady Gaga es mamá. Lo sabemos no porque la artista estadounidense lo haya hecho público de manera oficial, sino por las fotos de un paparazzi publicadas por el medio rosa Page Six: unas en las que se la ve sosteniendo a un bebé junto a su pareja, el empresario Michael Polanski, y su agente, Alexandra Trustman. Y el recibimiento de esta noticia no ha sido nada bueno en general. ¿El motivo? Probablemente ya hayas oído hablar de este rumor: mucha gente está criticando a la cantante por la posibilidad de que haya sido madre mediante gestación subrogada, una práctica relativamente común entre la socialité estadounidense. Lo han hecho Kim Kardashian, Jessica Parker o Nicole Kidman, entre muchas otras.

¿Pero a qué vienen exactamente estas especulaciones? Básicamente al hecho de que Gaga no haya ido compartiendo ni una pizca de su embarazo a lo largo de estos últimos nueve meses. La autora de Poker Face terminó su última gira por el mundo en abril de este mismo año y desde entonces no se ha dejado ver demasiado. Pese a todo, hay quien dice, como escriben desde El Periódico, “que no se la ha visto embarazada durante estos meses” y “que no tenía el vientre abultado” cuando aparecía públicamente. Como en el estreno en Nueva York de El diablo viste de Prada 2 en el propio abril o como en la presentación de la película Mayhem en un centro comercial de Los Ángeles en mayo.

“Por ahora, ni la cantante ni su entorno han confirmado el nacimiento, como tampoco si el bebé ha llegado mediante un embarazo natural, una adopción o gestación subrogada”, escriben desde el citado medio. Y todo esto nos lleva a una reflexión: sí, hay mucho que hablar y que cuestionar en la gestación subrogada con la que tantos famosos y famosas se han convertido en padres durante estos últimos años, pero la realidad es que de momento son todo especulaciones. Y, incluso en internet, incluso en el tribunal de la opinión pública, la gente, también las que son tan populares y ricas como Lady Gaga, debería tener derecho a la presunción de inocencia. Porque lo cierto es que no sabemos nada.

De hecho, la única certeza que tenemos es que Lady Gaga ha decidido no compartir nada de su maternidad hasta ahora. Y quizás sea eso lo que genere todo este ruido: que en una sociedad tan de escaparate, en la que se comparte todo, en la que se comercializa la intimidad, una celebridad decida vivir un proceso así en privado. Resulta tan alienígena que comenzamos a especular. Y, oye, esto no implica que no exista la posibilidad de que los rumores sean ciertos. Es lógico pensar en ello teniendo en cuenta cuantas otras artistas han recurrido a ello. Simplemente debemos esperar a tener más información antes de condenar a alguien por no mostrarnos las entrañas de su vida.