Cardo: la serie que entiende lo perdidos que estamos los millennials

La serie Cardo, de Atresmedia, plasma los vaivenes de una joven al borde de la treintena que vive al límite y siempre está a punto de romperse. ¿Te suena?

Todo pende siempre de un hilo, te aferras a las fiestas con tus amigxs y a un trabajo que no te gusta ni te da mucho dinero pero te permite ir tirando. Nada es estable, todo parece poder acabar en cualquier momento y para huir de todo eso, tan solo te quedan las fiestas, la droga y el sexo. Pero vivir al límite tiene unos riesgos y si te resbalas o te empujan al abismo y todo se rompe, el pánico puede hacerse insoportable y puedes tomar decisiones absurdas que te lo pongan más difícil. Así, más o menos, se siente la serie de Cardo, que va por el cuarto episodio en Atresmedia y plasma de alguna forma el malestar constante de los mileniales españoles. 

Una chica guapa que se siente horrible por dentro y lo ahoga todo en el jiji-jaja y en quitarse importancia, en el sexo casual, las fiestas y las drogas. Pero esconde un pasado con traumas que se revive en un momento crítico que le hace perder el control. Es una chica de barrio que siempre soñó con triunfar y cuando estuvo a las puertas del éxito como modelo, se dio cuenta de que la meritocracia no funciona tal y como se la habían vendido las películas. Y ese momento, como adolescente empezando a entrar en el mundo de la interpretación, le va a perseguir para siempre. No solo por la oportunidad perdida y por haber renunciado a los estudios, sinó por todo lo que explica de la sociedad aquel momento en que su proyecto se derrumbó.

La protagonista, María, tiene una fuerza arrolladora en su aparente frivolidad y fortaleza que esconde un buen puñado de traumas, fragilidad y ansiedad. La interpreta Ana Rujas, que es una de las creadoras de la serie y define a su personaje así en entrevista con Yotele, de El Periódico: “María es una chica llegando a la treintena que ha seguido la inercia de la vida, hasta que le llega algo en la vida que hace que se le interrumpa, donde ya no puede mirar hacia otro lado. Es una persona a la que el sistema le ha llevado a tomar malas decisiones. No ha tenido unos referentes muy claros y ha sido víctima también de dinámicas tóxicas y de esta generación de vacío. Es un personaje perdido en la vida, en general”. 

La otra creadora, Claudia Costafreda, explica en la misma entrevista que María “es un personaje hecho de muchas ideas y referentes cercanos a nosotras”. “Yo defiendo que es muy honesta porque muy poca gente se lanza al vacío cuando está mal. Intenta hacer que todo está bien cuando no lo está y no tiene objetivos muy claros. María se tira al barro y se deja llevar”. Spoiler: La sensación de que no sabemos hacia dónde vamos y de que la fiesta sirve para no pensar en ello te puede resultar familiar.