Canciones de destrucción: música para llorar jodidamente a gusto

Te levantas perdido, con la pena a las espaldas y el despertador a cuestas. La tristeza, que sale de tus labios sin saber bien hacia dónde se dirige, y una nostalgia que se te ha quedado tatuada en la garganta esperando que algo -o alguien- la despierte. Lo intuyes desde dentro porque desde dentro sale siempre la melancolía, e intentas expulsarla hacia afuera porque hacia afuera salen siempre todos los demonios.

Días de mierda. Días de agua en los ojos. Días jodidos cuya única e inquebrantable solución pasa por cederle al destino nuestro dolor y ahogarnos en mares de lágrimas sin bote salvavidas. Somos unos masocas. Y lo somos tanto que cuando nos reencontramos con el estado catatónico de la tristeza y el llanto, en lugar de frenarnos, nos lanzamos al vacío abismal de la desidia y la pena.—Pero no estoy solo, piensas. Y tanto que no. Aquí tienes 7 canciones que te hundirán más en la miseria pero que te acompañarán como el mejor amigo que te dice: "llora todo lo que tengas que llorar, mañana ya estarás bien". Y sácalo, sácalo todo y permítete, por un día, ser todo lo infeliz que te dé la gana de ser.

 Valentine - Linus Young

Ideal para corazones destrozados, hundidos en la catástrofe emocional y sin esperanza de futuro. Perfecta para cuando quieres a alguien pero, oh, resulta que eso no es suficiente (porque quererse nunca lo es). Cógete pañuelo y llora, pero nunca busques la traducción de la letra o el duelo se te hará más complicado.


 Vanderlyle Cry Baby - The National

Lloré tanto con esta canción una temporadita que pensaba que ya no me quedarían más lágrimas en el cuerpo (luego descubrí que sí, que aún me quedaba mucho camino por delante). Nunca supe exactamente el significado de su letra, pero su melodía es tan desgarradora y dramática que al primer compás ya te han nombrado la persona más triste del mundo. Ten cuidado, si la escuchas más de dos veces te vuelves adicto a The National y de ahí ya no sales.


 Nostalgia - Emily Barker

Nunca te haces inmune del todo a la poesía que se esnconde entre las notas musicales de Barker. Por lo que fue, por lo que es y por lo que ya no será. 'Nostalgia' es una oda al implacable sentimiento de dureza cuando echas de menos algo o a alguien -más a alguien que a algo-. Perfecta para una tarde de domingo donde ahí fuera llueve, y en tu corazón también. Un hype de dolor en toda regla.


 Hope there's someone - Antony & The Johnsons

Con esta llegamos al cum laude del destrozo afectivo. Si todavía no estás muerto, esta canción pone en jaque eso de que "que de amor ya no se muere" y te invita a pasarte al lado zombie de la vida para que nunca pases página y te regodees en la insoportable levedad del ser.


 Wicked Game - Gemma Hayes

Aunque la original es de Chris Isaak y recientemente fue usada en un anuncio de Kinder Bueno (aquí el público llora porque no entiende nada), Gemma Hayes te invita a una vida en la que te quedas en estado vegetativo permanente. "El mundo arde en llamas y nadie puede salvarme, excepto tú". Poco más hay que añadir a esta fantástica definición de soledad y abandono.


 In another life when we were both cats - Maybeshewill

Hay un único camino hacia la destrucción y ese es Maybeshewill. El postrock es conocido por utilizar como único elemento instrumentos propios del rock y progresiones armónicas instrumentales. No cantan porque no hace falta, tu desconsuelo es tan fuerte mientras lo escuchas que poco a poco va proclamándose protagonista del tema mientras grita y pide auxilio sin que nadie vaya en su busca.


 Big Jet Plane - Angus and Julia Stone

Para definir el amor solo basta una canción (¿acabamos de hacer una rima asonante?). Este tema es de esos que los escuchas y piensas: ¿por qué en lugar de haberse ido con otro no podría hablar así de mí? Y entonces viene la devastación y la ruina en nuestra seguridad  y se nos cae encima la tediosa sensación de que nunca somos lo suficiente. Súper alegre todo, ¿no crees? (sonríe... ¡foto!)


Y ahora que ya tienes en tu armario todas estas lindeces, ¿qué tal? ¿cómo te ves? ¿crees que sobrevivirás? Nosotros creemos que no, pero te damos un besito en la frente, te preparamos un vaso de leche con colacao y te decimos: no te preocupes, lo superarás.