Bella Thorne ha pasado de estrella Disney a "estafadora" de OnlyFans

"Por su culpa, la imagen que la gente tendrá de la plataforma es que es dinero fácil", sin entender la vulnerabilidad económica y laboral de las personas que viven de esto

“El bodyshaming, el slutshaming y el sexo tienen una lectura política”, aseguraba Bella Thorne, exestrella Disney, antes de desnudarse ante la cámara. Esa era su explicación para abrirse una cuenta de OnlyFans, el famoso portal donde todo tipo de personas, anónimas o famosas, pueden subir contenido a cambio de una suscripción mensual y propinas. En teoría, Thorne iba a grabar y fotografiar imágenes eróticas inéditas (aunque no desnudos), en las que iba a explorar su propio cuerpo, feminidad y sexualidad, sin ser extorsionada por hackers ni censurada por moderadores puritanos.

Bajo esa promesa consiguió batir un récord: 1 millón de dólares recaudados en las 24 primeras horas de vida de su perfil en la web. Todos querían entrar a su perfil y encontrar las imágenes eróticas de una famosa, unas imágenes muy buscadas (no nos olvidemos de los constantes hackeos a móviles de celebrities o la filtración de sex tapes, capaces de llevar a alguien a la fama, como Kim Kardashian). Sin embargo, lo que encontraron fue un softporn artístico muy parecido al contenido que compartía en Twitter e Instagram. La desilusión fue inmediata.

Pero el colmo fue cuando, tras pagar los 20 dólares, pidió 200 en modo propina a cambio de una foto "desnuda". La gente pagó, pero se encontró con una imagen en lencería. Como explica El Español, mucha gente lo consideró un timo y pidió el reembolso. “Thorne ha estafado a sus subscriptores. El contenido no es inédito y está mintiendo para ganar más dinero”, se quejó un usuario en Twitter. Además “insinuó que estaba desnuda y no lo estaba. Thorne no ofrece desnudos, y al no subir contenido erótico, muchos usuarios han reportado su perfil como fraudulento, pidiendo que se les devolviese el dinero y colapsando, literalmente, la estructura del portal”, añade el artículo.

Ahora, OnlyFans ha tenido que diseñar un plan para afrontar las devoluciones y reembolsos, lo cual casi provoca la quiebra. Las víctimas de todo este lío han sido, de nuevo, las personas amateurs que ofrecían contenido sexual en la página. “Para empezar, ha cambiado el sistema de pago para los profesionales del sexo que trabajan en el portal. Ahora habrá un máximo de 20 euros para las mensualidades y un total de 100 euros para las propinas”, aclara el artículo. Por otra parte, antes los creadores de contenido cobraban semanalmente, ahora les tocará cobrar mensualmente para que la página pueda recobrar liquidez, lo que supone todavía más precariedad laboral.

Erika Heidewald, una conocida creadora de OnlyFans, ha denunciado que las víctimas de estas nuevas medidas son aquellxs anónimxs que viven de esto y que, suficiente tienen con la falta de estabilidad laboral, las pocas garantías legales, la indefensión y competir contra el robo de imágenes y el porno gratis, como para encima tener que luchar contra famosos que, “en un acto de intrusismo laboral”, les roban el público y encima dan mala imagen a la plataforma.

Según la revista Rolling Stone, que ha entrevistado a varias veteranas de la página, “la imagen que la gente va a llevarse de la plataforma [después de Bella Thorne] va a ser errónea. Consideran que ella no experimentará lo que experimentan los creadores anónimos de la plataforma y el resto pensará que la plataforma es, básicamente, dinero fácil”, sin entender todos los peligros a los que se exponen y la vulnerabilidad económica y laboral de las personas que viven de esto. Las críticas han sido tantas que, al final, Thorne ha acabado disculpándose a las trabajadoras de la página: "quería atraer a gente a la página para normalizarla, pero me he dado cuenta que así lo único que hice fue perjudicaros".

CN