7 películas raras que te destrozarán la cabeza después de verlas

Normalmente sabes qué te espera cuando empiezas a ver una película. Sabes que la intensidad correrá por tus venas si Noa sale desde la pantalla o que llorarás lágrimas HD con cualquier fotograma de la Vida es Bella. Pero hay películas para las que nadie te prepara.  Películas raras, turbias, oscuras y diferentes que cruzan las líneas de lo humano y te ponen cara a cara con una realidad desconocida. Y para cuando quieres darte cuenta algo se ha torcido dentro de ti.  Pero entonces es tarde, ya te han reventado las neuronas y tu mente ha quedado congelada en un estado WTF del que tardarás días en salir.

Y estas son las siete más perturbadoras.

1. Palíndromos

El bueno de Todd Solonz, tras su éxito indie Happiness, nos arrojaba a la cara Palíndromos. La epopeya de una chica de color de más de 100 kg por ser madre, tras el rechazo más feroz de sus padres. Una excusa para poner en pantalla las escenas más perturbadoras a las que nos hemos enfrentado en una película. ¿Me puedo reír con esto? Será la pregunta que te harás más de una vez. Pero, además, prepárate, porque la protagonista cambiará de actriz de plano a plano en función de su estado anímico, niños deformes montando una banda a lo Back Street Boys de adoración a Jesús, fanáticos religiosos, asesinos antiabortistas… una somanta de palos a tu estado del bienestar. Algo que muchos no dudaron en etiquetar como repulsivo, pero, ojo, las figuritas de fetos de 12 semanas volteadas en una bandera de España por niños no es una escena de la película, sino algo que ocurrió ayer en Madrid. Así que tan loca no sería la propuesta del loco de Todd.


2. Irreversible

Preguntes a quien le preguntes, siempre te va a decir esto: ¡la escena del extintor! Sí, la guinda de chocolate con miel para nuestras retinas más perversas. Es verdad que lo que más trascendió a los medios fue el plano secuencia de la violación a Monica Bellucci, pero ese extintor en un local tan perverso, oscuro y decadente no lo olvidas nunca. Por lo demás, era para unos una gilipollez de película y, para otros, una de las muestras meta documentales de violencia real más lucidas jamás filmadas. Todo esto sazonado con una estructura narrativa inversa donde la secuencia inicial es el final del relato y camina hacia el pasado.


3. Funny Games

Michael Haneke poniendo el dedo donde más le duele a la clase burguesa, el temor a la privacidad, a la ruptura del status quo por una fuerza proveniente del mismísimo infierno. Una pareja perfecta que viaja con sus hijos a su casita del lago escuchando música clásica para pasar un verano de anuncio Lacoste. Todo perfecto hasta que dos adolescentes irrumpen en esa postal para retorcer psicológicamente a la familia, interpelar al espectador y mostrarnos un terror al que no estamos acostumbrados. El terror de lo normal, de lo inquietante. La suciedad que guardas bajo una capa de maquillaje cada mañana. Ah, y, por supuesto, nunca más volverás a prestarle huevos a tu vecino. Palabra.


4. This is Spinal Tap

En la actualidad el falso documental está totalmente establecido y es un género en sí mismo. El falso documental también conocido como mockumentary es un debate filosófico. Un punto de inicio para debatir el papel del sujeto, la historia y el fin mismo del artefacto cinematográfico. Pero, un momento, dejando al lado todo ese rollo, en 1984 aparece This is Spinal Tap. El “documental” más loco de la banda de heavy metal más grande del momento. Locuras, ironías y asesinato de los clichés que rodean al mundo de las bandas de rock. No estábamos tan curtidos en esto de los falsos documentales y no teníamos Internet, al menos yo, siempre pensé que Spinal Tap existían.


5. Delicatessen

Antes de crear Amelie y revolucionar con ella los sueños de toda joven blanca primermundista europea de finales de siglo, Jean-Pierre Jeunet se sacó de la manga una película heredera del verdadero surrealismo. Incómoda, extravagante, inteligente… Delicatessen cuenta lo que pasa en un edificio donde residen los personajes más estrambóticos de la historia del cine y donde un carnicero tiene en los bajos del edificio la carnicería más bizarra que hayas visto nunca. Carne, carne, carne… más de uno podría hacerse vegetariano instantáneamente tras ver la peli.


6. Tusk

Inclasificable. Te pasas veinte minutos feliz, creyendo estar ante una película inocente y friki donde dos podcasters se burlan de desgracias ajenas, cuando los jiji y jaja se transforman en una realidad repulsiva y monstruosa que no podrías adivinar ni en un millón de años. Sádica. Claustrofóbica. Cruel. Inhumana. La realidad de Tusk te lleva al límite de tus emociones y te hace preguntarte si de verdad es posible que exista tanta perturbación y tanto dolor en el mundo. Ideal para los amantes del lado más sombrío del ser humano. Eso sí, no leas nada, no veas el tráiler. Solo póntela, abraza tus ganas de vivir por si acaso y prepárate para un viaje al infierno.


7. The Woman

Escrita conjuntamente por el director Lucky McKee y el escritor Jack Ketchum, The Woman es uno de los viajes más profundos al interior de la maldad humana. Y sí, tiene sus escenas de gore, sus litros de sangre y su sadismo, pero lo más perturbador de la cinta es casi invisible: la dictadura psicológica a la que un padre de familia somete a su aparentemente perfecta familia americana. Una muestra desconcertante de cómo lo peor de nuestra especie se esconde también en los rincones más insospechados. Salvajismo disfrazado de civilización. Tan angustiosa que muchos periodistas se vieron obligados a abandonar la proyección durante su emisión en Sundance.


¿Alguna película rara más que debamos ver y que nos explote la cabeza con ella?