7 Curiosidades Que Nos Pasan A Todos y Nadie Sabe Por Qué

¿Por qué nos pasan las cosas que nos pasan? Seguro que alguna vez has tenido conversaciones contigo mismo, con un café, una cerveza o un té con limón calentito y miel antes de ir a dormir. No somos ninguna enciclopedia, tampoco (lo sentimos) tenemos el ánimo de ser la nueva revista experta en ciencia, lo único que sí sabemos es que tenemos curiosidad por las cosas y que queremos que tú las descubras con nosotros. Aquí va la respuesta a 7 cosas que te han pasado alguna vez. Porque sí, porque queremos ayudarte a que duermas tranquilo y porque somos unos buenazos. Empezamos.


 1 . ¿Por qué se nos arrugan los piececillos con el agua?

Quizá ahora que ya somos mayorcitos, pensemos: ¿y las veces que nos habremos preguntado de pequeños a santo de qué teníamos los dedos arrugados después de salir del agua? Ha llegado el momento de saber la verdad: las investigaciones más recientes han demostrado que los tejidos de los dedos se contraen y tiran de la piel, causando arrugas. Se trata de un mecanismo activo controlado por el sistema nervioso. Pero no siempre podríamos tener los dedos arrugados, porque sino disminuiría la sensibilidad de nuestras yemas y entonces ya tocar la guitarra sería un caos total. 


 2. Pican, pican, pican los mosquitos. ¿Por qué?

Si eres de los que en verano se junta con 16 picaduras de mosquito en el cuerpo, debes saber que esto no se debe a que tengas la sangre dulce (lo siento si esto te hace daño, en su día también me lo hizo a mi y fue lo más parecido a enterarme de que los reyes son los padres), sino que es más bien que mientras dormimos, sobre todo en las calurosas noches de verano, sudamos, y nuestro olor corporal atrae al bonito mosquito que de entre todas las personas del mundo ha decidido venir hacia nosotros. No te lo tomes a mal y míralo por el lado positivo: al menos por una vez puedes sentirte elegido por alguien, y eso, es mágico.


 3. Yo bostezo, él bosteza, bostezamos todos

La cadena de bostezos que alguien es capaz de propagar da más miedo que los emails en cadena haciéndonos creer que nuestro messenger desaparece (cuando había messenger). Eso sí que daba susto. Pero también para esto hay una explicación racional: aunque no está basada en estudios sólidos, sí que hay algunas teorías de por qué se produce el efecto en cadena de bostezos. Es decir, cuando llega, llega. El bostezo es como el amor de tu vida: una vez llama a tu puerta es imparable. Los expertos aseguran que una de las causas puede estar determinada en la empatía  y los vínculos sociales, aunque existen infinidad de teorías.


 4. Caroline, no estornudes cuando vayas hacia la luz

Es curioso, pero seguro que a ti alguna vez también te ha pasado. Miras hacia la luz, hacia el sol intenso una tarde de domingo de cualquier día de otoño y pam, estornudito al canto. Qué cosas, ¿no? Pues también hay tralla para esto. Cuando miras hacia el sol, el nervio óptico se estimula con la luz solar que llega al cerebro e inmediatamente se produce un reflejo motor que nos impulsa a restregarnos los ojos. Pero, además, por si no fuera poco que la luz estimule nuestro nervio óptico, a algunas personas también la luz le estimula las mucosas nasales (es decir, les hace cosquillitas), provocando entonces que el reflejo motor del cerebro nos haga estornudar.  Ya ves la vida, a veces puede ser maravillosa.


 5. Hip, Hip, ¡Hipo!

Es incómodo, insoportable y nadie sabe cómo deshacerse de él. Vamos, igualito que un amigo aburrido con WhatsApp. Pero, como todo, el hipo también tiene su explicación (igual que lo tendría que tu amigo aburrido envíe whatsapps compulsivamente, pero eso lo trataremos en otro capítulo), y en este caso se trata del gran aumento de presión de aire en los pulmones que produce espasmos en el diafragma. El cierre de la glotis (glotis no es ninguna tía de la familia, sino la apertura superior de la laringe, órgano de la voz) es la causante de que se produzca el hipo. ¿Que cómo combatirlo? Existen muchos remedios de la abuela al estilo que te den un susto o beber agua a sorbitos, pero a mí lo que más me funciona es estirarme la lengua (porque así se relajan las cuerdas vocales) o beber agua en el vaso en sentido inverso. Es decir, en lugar del lado de los labios, en el de enfrente. ¿Me estoy explicando bien o también tú tienes la sensación de que estoy loca?


 6. Me desperezo y como nuevo

Mientras estamos durmiendo, nuestros músculos van perdiendo el tono y los fluidos se van acumulando en la espalda. Estirarnos por la mañana no solo nos ayuda a liberar las tensiones nocturnas, sino que también masajea suavemente los músculos y los devuelve a su estado original. Vamos, que sería como contratar a un fisio pero sin que te cueste un duro y en tu propia cama.


7. Despierta bracito, despierta

Esa sensación de que se te ha dormido el brazo y que por más que pongas la alarma no tiene ni la más mínima intención de despertarse. Y se duerme el tío, sin que le cantes una nana ni nada, el cuerpo humano a veces está loco. ¿Que por qué se nos duermen los bracitos? ¿o las piernas? ¿o una oreja? Porque se restringe el flujo de sangre, los nervios, los músculos y otros tejidos que dejan de recibir oxígeno y necesitan que les vuelvas a dar gas. Si te pasa, dale mimos y quiere mucho a la parte del cuerpo dormida, poco a poco irá volviendo a la vida y podréis continuar el camino juntos. Como siempre habías querido.


Ahora que ya has aprendido siete curiosidades que nos pasan a todos y que nadie sabe por qué, puedes por fin reafirmarte ante la vida pensando que el refrán de 'nunca te acostarás sin saber algo más' era totalmente cierto.

Y ahora sí, disfruta de la sabiduría y que nada te pare.