Los 50 queers más brillantes que han iluminado el mundo en el que vivimos

El libro escrito por Dan Jones y publicado por Cúpula hace un tributo a los iconos LGTBIQ+ y a sus respectivas aportaciones

Nacieron en el mundo de la música. Crearon arte. Volaron al espacio exterior. Escribieron para defender sus ideas. Todos se movieron en diferentes vertientes y temáticas pero, ahora mismo, comparten algo: fueron quisieron ser, sin miedo y con la frente alta, funcionando como ejemplo para un mundo que, por desgracia, sigue reprimiendo y criticando a aquellos que deciden saltarse las reglas. La palabra queer, que en inglés significa extraño o raro representa a estos héroes y heroínas que han combatido la heteronormatividad a través de su propio ejemplo. El necesario libro 50 queers que cambiaron el mundo que presenta a estos personajes y su recorrido ha visto la luz el pasado dos de octubre de la mano de la editorial Libros Cúpula.

Cantar y crear melodías como forma de lucha

El primer rostro que aparece al abrir las páginas del libro es el de Farrokh Bulsara, aunque muchos lo conocerán como Freddie Mercury. El relato de este queer mítico vive dentro del mundo de la música. Nacido en Tanzania en el año 1946 es conocido en el planeta entero por haber sido líder y vocalista de la banda de rock Queen. Su empoderamiento se reflejaba constantemente allí donde fuera: monos de lentejuelas, cuero, vaqueros apretados y camisetas de tirantes cubrían la parte estética. Una personalidad tímida fuera de los escenarios y rompedora sobre ellos le hizo “arrastrar su propia versión de lo que significaba ser queer al corazón de la cultura de masas”, como el mismo libro indica.

Libro '50 queers que cambiaron el mundo'

Gladys Bentley es merecedora de tener uno de los principales puestos en este libro, porque esta cantante de blues alcanzó su fama gracias a su impresionante voz. Además ella se encargó de usar su reconocimiento para destacar en un mundo que no quería abrazarla: tuvo su propio programa de radio, grabó varios discos y vistió siempre como más le gustaba, con esmoquin y sombrero de copa. Su esfuerzo vivió mucho tiempo pero la presión pudo con ella y en una entrevista intentó destruir su imagen pública como homosexual, se casó con un hombre y apareció en una sesión de fotos realizando tareas del hogar, alejada de la música.

Varias son las situaciones en que a estos iconos se les cuestionó por su sexualidad o sus ideas. Aunque las épocas fueran distintas siempre ha habido un despreciable peso en todo a lo que rumores y ‘salseo’ se refiere. A Chavela Vargas también la perseguía la curiosidad de unos medios repletos de habladurías por ello la cantante mexicana (nacida en Costa Rica), pudo salir del armario con orgullo a los 81 años. Nada de eso fue más importante que su recorrido: al principio actuó en las calles, vestida de hombre empuñando una pistola y cantando rancheras mexicanas que solo cantaban hombres. Ahí reconocieron su talento y la apoyaron a grabar su primer disco. Hoy y para siempre muchas de sus canciones serán himnos queer.

Tantos y a la vez tan pocos

Cambiar el mundo no es una tarea fácil. Algunos ni siquiera tenían la intención de hacerlo y, sin embargo, su valentía de ser quienes querían ser los ha hecho marcar un punto de inflexión en la historia. Aún así muchos quedaron en el camino pero no por ello desaparecerán ni dejarán de ser importantes. Todos se movían gracias al poder del amor, el sexo, la verdad y la libertad. Por eso fueron posibles los viajes intergalácticos de Sally Ride, la poesía de batalla de Audre Lorde, la labor de concienciación sobre el sida de Larry Kramer, la creación de una programación del futuro de Alan Turing o la astucia de meter el mundo del drag queen dentro de las masas de RuPaul, entre muchísimos otros.

El arte y la literatura también permitieron crear un espacio para reivindicar. Así Leigh Bowery pudo desafiar las convenciones aplicando su particular identidad al arte que creaba, a sus performances, a sus diseños y a su vida diaria, creando una imagen que hoy es parte de la representación del arte moderno. El arte abrió paso al cine y es en la fusión de ambos donde aparece Andy Warhol, artista plástico y cineasta que fue reina de músicos, modelos y celebridades como también de ámbitos como punk o el drag. Representando las letras es necesario nombrar a Virginia Woolf, a su literatura feminista y la capacidad de expresar elegantemente un erotismo homosexual único. Oscar Wilde también representa la literatura de este ámbito y, aunque su vida fue breve y, al final, solitaria, sus escritos mantendrán para siempre su imagen viva.

Andy Warhol

Hay sitio para actores porno como es Buck Angel, para poetas descarados y obscenos como Allen Gingsberg, para críticas académicas como Camille Paglia o para trabajadoras sexuales y activistas LGTB como Sylvia Rivera, una mujer trans que tuvo uno de los caminos más difíciles para ser quien quiso ser y defenderlo. Arriesgándolo todo, desde sus reputaciones hasta sus vidas, este compendio de nombres (muchos más que 50) es un grito de poder y valentía que lucha para recordar lo importante que es quererse, conocerse, respetarse y hacerse valer sin que importe la imagen, la inclinación sexual o la forma. Vivir sin miedo es nuestra responsabilidad y estas personas nos han allanado el camino.