La Unión Europea se declara “zona de libertad para las personas LGTBQ”

La medida simbólica es una respuesta a la escalada de violencia y discriminación contra la comunidad LGTBQ en países como Hungría y Polonia.

La intolerancia más reaccionaria recorre Europa. Y a su paso deja un mundo cada día más oscuro para todos aquellos que no entran en esa cajita tan pequeña y limitada en la que la ultraderecha marca quiénes son dignos de dignidad y derechos y quienes no. En contextos así la comunidad LGTB+ se encuentra con un panorama más aterrador que desolador. En la lucha contra los discursos de odio ultraconservadores, los símbolos de solidaridad y el posicionarse públicamente, son esenciales, así que la Unión Europea ha decidido declararse (tras una votación en su parlamento) “zona de libertad para las personas LGTBGQ” como respuesta a la creciente discriminación y políticas abiertamente anti-LGTBQ en Hungría y Polonia.

La votación no estuvo en absoluto reñida: 492 a favor, 141 en contra y 46 abstenciones. “La gente en la Unión Europea debería disfrutar de la libertad de vivir y mostrar públicamente su orientación sexual o identidad de género sin miedo a la intolerancia, la persecución o la discriminación”, expresaron. “Las autoridades a todos los niveles de gobierno a lo largo de la Unión Europea deberían proteger y promover la igualdad y los derechos humanos de todos, incluyendo a las personas LGTBQ”.

Las oleadas de protestas no han frenado al gobierno polaco de Andrzej Duda — presidente desde 2015 — de la creación de “zonas libres de LGTB” (sí, hablan de seres humanos como si fuesen cigarrillos, has leído bien) a los que define como “una ideología más destructiva que el comunismo”. Su gobierno también anunció recientemente sus planes para asegurarse de que las personas en relaciones con personas de su mismo género la adopción de niños haciendo que aunque lo tramiten como padre o madre soltera, cualquier persona no hetero no tenga derecho a adoptar. Las adopciones conjuntas de personas del mismo sexo ya son ilegales en Polonia. En la Hungría de Viktor Orbán las cosas no pintan mucho mejor para la comunidad LGTBQ. Desde 2020 se han introducido medidas legales similares con el tema de las adopciones, además de introducir leyes que prohíben a las personas trans transicionar legalmente dentro del país (vuelta a la clandestinidad, a comprar hormonas en el mercado negro, ya sabemos cómo va esto). A nivel regional también se están tomando pasito a pasito medidas que buscan la prohibición de lo que ellos definen como “la diseminación y promoción de propaganda LGTB”.

“Sabemos que nuestras vidas siguen en peligro, nuestros derechos restringidos, nuestras libertades brutalmente sofocadas en demasiados lugares de la Unión Europea. Pero es un paso. Somos muchos, estamos en todas partes y somos fuertes”, dijo Terry Reintke, miembro alemán de Los Verdes en el Parlamento Europeo, según The Guardian, dando a entender que eso podría ser un primer paso dentro de muchos. Ojalá así sea, porque los gestos simbólicos están muy bien y son necesarios, pero las personas LGTBQ necesitan más que eso, necesitan protección real, y la necesitan ya.