Los seres humanos nos hemos cargado 467 especies en la última década

El impacto de la humanidad en el planeta es muy corrosivo para los animales

El final de la década siempre es un buen momento para mirar atrás. Ya hemos hablado de las mejores series y películas que hemos visto desde el 2010, pero esta Nochevieja no solo será de celebración. Este 31 de diciembre tendríamos que dedicar un minuto de silencio a las 467 especies (397 animales y 79 plantas) que se han extinguido en la última década por culpa de la actividad humana.

Son datos de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza, el organismo mundial que se ocupa de registrar qué animales y plantas se pierden. Y otra mala noticia: además del medio millar de especies perdidas, hay otras tantas que han reducido tanto sus poblaciones que, probablemente, no lleguen vivas hasta el 2030.

El melomys rubicola es el primer mamífero extinguido por el calentamiento global

Para ser exactos, la ONU estima que un millón de especies están ahora mismo en peligro de extinción. En concreto, el 40% de los anfibios, el 33% de los corales y el 10% de los insectos con los que actualmente compartimos el planeta. Sabiendo que están en peligro, todavía podemos actuar, pero hay que hacerlo porque restituir puede ser una tarea prácticamente imposible. Por ejemplo, repoblar las 300 especies de mamíferos que se han extinguido desde que apareció la humanidad tomaría de 3 a 7 millones de años.

Algo que sí hemos mejorado recientemente ha sido nuestra capacidad por identificar las especies que se están muriendo, explicó a Vox.com el profesor de conservación de la Universidad de Duke, Stuart Pimm. De hecho, trabajos como el documental Nuestro Planeta (Netflix) demuestran los esfuerzos que los científicos están haciendo para llegar a los lugares más recónditos del mundo para identificar a las especies que desaparecen y documentar su estilo de vida, sus formas de cazar, de reproducirse, de moverse y, también, de morir. Es un documento sin precedentes y un homenaje maravilloso a la biodiversidad de la Tierra.

De hecho, solo esos viajes prácticamente de exploradores del siglo XXI nos dan la esperanza de que pueda haber algún superviviente de una especie considerada como extinta en algún lugar donde los humanos todavía no hemos llegado nunca. Como pasó con la tortuga que se creía extinguida hace un siglo y apareció hace unos meses en Galápagos.

Arturo de Frias

Una de las especies que se ha perdido estos años es el Melomys rubicola, un roedor que vivía en una isla de Australia y que fue visto por última vez en 2009. Se cree que es el primer mamífero que murió por los efectos del cambio climático: la subida del nivel del mar ha provocado inundaciones cada vez más constantes en su hábitat natural, eso ha acabado con algunas de las plantas que había allí y, en consecuencia, ha modificado sus zonas de refugio, según explica el mismo artículo de Vox.com.

La lista sigue con un caracol de Hawái, varios insectos de la selva de Puerto Rico o los rinocerontes en África. Aquí están todas. En el golfo de California, en México, el número de vaquitas ha caído a 12. Mira la foto y dime si tú no te irías a abrazarlos y mimarlos para que no desaparezcan.

Vaquitas en México / Normatecambiental.org

Según el ritmo natural de los ecosistemas, una especie debería extinguirse por cada 10 millones que existen. Pero nuestra presencia ha acelerado las cosas 1.000 veces, literal. O sea, que ahora por cada millón de especies mueren 100 cada año, según los estudios de Pimm y su departamento. Las causas son:

1. Modificaciones del uso de la tierra.

2. Explotación de las especies: sí, caza y pesca.

3. Cambio de temperatura.

4. Contaminación.

5. Proliferación de las especies invasoras.

Los conservacionistas lo saben: las especies se pueden salvar, pero hace falta mucho esfuerzo. No pensemos ya en las especies que desaparezcan antes de que un humano se tope con ellas