Lo que está pasando en Puerto Rico merece que Bad Bunny deje la música

La filtración del denigrante chat del gobernador Ricky Rosselló ha desatado las protestas más multitudinarias de la historia de Puerto Rico

Si hay un lugar en el mundo en el que una protesta ciudadana se hace a base de perreo y reggaeton ese es Puerto Rico. Y no solo porque Bud Bunny llegase a interrumpir su actividad musical para liderar algunas de las manifestaciones más multitudinarias, sino porque la isla caribeña ha sacado toda su esencia a las calles de San Juan para exigir la dimisión inmediata del ‘Rictador’, es decir, del gobernador Ricardo Roselló. Y lo hacen por saber a ciencia cierta que su máximo mandatario es un machista, misógino, homófobo y corrupto. De hecho, los adjetivos para describirlo se quedan cortos si atendemos al contenido de las 899 páginas de conversaciones en Telegram que fueron filtradas la semana pasada por el Centro de Periodismo Investigado después de recibirlas de una fuente anónimas.

Insultos homófobos como “mamabicho de niveles históricos” o de profunda misoginia para la alcaldesa de la capital, Carmen Tulín Cruz, a la que llaman “tremenda HP”, “p…a” y “gatita”. Ni siquiera el artista más internacional de la isla, Ricky Martin, se libra de los comentarios de odio del grupo de Telegram del gobernador: "Ricky Martin es tan machista que se folla hombres porque las mujeres no dan la talla. Puro patriarcado”. El caso es que después de que este Estado Libre Asociado (ELA) de Estados Unidos se declarara en bancarrota en 2015 y de que un huracán lo arrasase en 2017 —matando a más de 4.500 personas a pesar de los intentos del gobernador por ocultar la cifra real de muertos—, la filtración de estas conversaciones bochornosas han sido la gota que ha colmado el vaso de los poco más de 3,2 millones de habitantes de este pequeño paraíso caribeño. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Es más, puede que el comentario más hiriente de todo el chat del horror fuera el que uno de los 11 miembros de la conversación bromeaba sobre los cuerpos apilados en la morgue de San Juan después del huracán María. Algo que sobrepasa toda la crueldad imaginable en personas de tan alta responsabilidad. Pero indiferente en su Fortaleza, el nombre que recibe la mansión que sirve de residencia oficial al gobernador, Roselló sigue empeñado en que sus conversaciones de tipo personal no son un motivo de peso como para anunciar su dimisión. 

"Yo no he cometido acto ilegal y no he cometido acto de corrupción. Yo estoy claro en eso. Yo cometí unos actos impropios. Y solicité disculpas por eso", explicó Roselló poco después de la filtración incapaz de empatizar con lo miles de ciudadanos que no pueden soportar tanta falta de respeto concentrada en un mismo chat. Como si se tratara del retrato de una élite rancia y colonial que se resiste a aceptar que el mundo ya no tolera el machismo, el racismo o el clasismo.

Pero, por más que el mismo personaje que exigió la dimisión de su homólogo venezolano Nicolás Maduro quiera aferrarse al poder, es posible que sus días estén contados. La Asamblea Legislativa de Puerto Rico ha iniciado un proceso de impeachment —similar al que le costó la presidencia de Brasil a Dilma Rousseff— por el cual podría lograr que Rosselló abandone el cargo siempre que la Cámara de Representantes y el Senado ratifiquen su destitución en votación. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

🚨 Punto de encuentro Plaza Colón (6:00PM) de ahí marcharemos a La Fortaleza.

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Puede que en Puerto Rico las manifestaciones se hagan entre el perreo y el reggaeton, o con Ricky Martin, Bad Bunny y Rene de Calle 13 subidos en un tráiler, pero eso no debe llevarnos a engaño: su carácter reivindicativo y sus ganas de exigir un cambio real son tan potentes como en cualquier parte del mundo. El mundo de una élite rancia, machista y postcolonial ha chocado de pleno con el hartazgo de un pueblo que se siente avergonzado de haber tenido que verse despreciado durante siglos. Puerto Rico se ha empoderado, y la caída de Rosselló será solo el primer paso. En cuanto antes ocurra, antes podremos volver a disfrutar de Bad Bunny.