Ojalá dejases de reciclar hoy mismo

El reciclaje también es un negocio, y por eso Greenpeace quiere que dejes de reciclar y te pases a la reducción del consumo

Cristal al verde, papel al azul, envases al amarillo. Así se recicla, algo que todos tenemos muy interiorizado como necesario e imprescindible para que nuestros residuos tengan una nueva vida y no acaben contaminando. Pero Greenpeace advierte: deja de reciclar y empieza a reducir el consumo. ¿Qué? ¿Por qué? Pues porque por mucho que nosotros tiremos el producto a la basura, no está siendo reciclado porque las grandes empresas no están encontrando beneficio en ello.

El plástico es el caso más dramático. “Solo un 9% del plástico que se produce se recicla”, algo especialmente preocupante porque tarda “450 años en biodegradarse”, explica un vídeo de BuzzFeed compartido por la organización. La explicación que dan a esta falta de reciclaje es que no se hace porque al mercado no le interesa. “La industria del reciclaje es una industria multimillonaria. No todo lo que tiras a la papelera de reciclaje se recicla. Tiene que ser procesado, etiquetado y puesto en el mercado. Y si una empresa no lo compra para reciclarlo, no se recicla. De hecho, más de la mitad de cosas que van al contenedor no se reciclan”, asegura el vídeo.

En definitiva, eso quiere decir que no puedes controlar si los productos se van reciclar aunque tú lo tires en el contenedor adecuado. La decisión de reciclar la tomarán los mercados, los grandes compradores y estados. Si no hay leyes que obliguen a reciclar, si no les sale a cuenta no lo harán. Ahora, además, nos encontramos en una crisis del plástico porque China, el principal país que se dedicaba a comprar plástico para reciclar, ha dejado de hacerlo. Así que todo ese plástico apto para reciclar no se está comprando, por lo que las empresas, entonces, están reduciendo el volumen de plástico reciclado. Ahora “hay montañas de plástico reciclable sin reciclar contaminando ecosistemas”.

Por eso, Greenpeace pide que dejes de reciclar y te pases directamente a reducir plásticos. Aunque tú no puedas cambiar la situación ni determinar el rumbo que tomará el mercado, sí que puedes decidir no consumir tanto y aportar tu granito de arena a la conservación del medio ambiente. Por ejemplo, no cojas bolsas de plástico. No compres botellas de agua, lleva siempre de vidrio y rellénala. No uses pajitas. No compres comida para llevar en tuppers de plástico. Y, sobre todo, infórmate y reclama por un cambio político que emprenda, de verdad, una lucha contra el exceso de plástico.