La mitad de la gente que conoces está convencida que el apocalipsis está cerca

La amenaza climática nos fuerza a ver el futuro como un escenario aterrador

Uno de los intelectuales más importantes de nuestro tiempo, el científico cognitivo Steven Pinker, hablaba en su obra magna titulada En defensa de la Ilustración de cómo la especie humana ha mejorado en todos los aspectos posibles. Aunque tendamos a ser muy pesimistas respecto a nuestra civilización, lo cierto es que la esperanza de vida, la riqueza, la salud, la educación y la tolerancia llevan siglos creciendo en todas las zonas del mundo, incluso en aquellas que consideramos menos desarrolladas. Pero hay una cuestión que hace que lxs jóvenes sean pesimistas y que ni Pinker puede negar: nos estamos condenando vía cambio climático. Muestras como la contaminación que sufre el océano y la falta de oxígeno que azota a muchos mares, son pequeños ejemplos de ello.

Así, y del mismo modo que este autor ejemplifica el progreso en todas las áreas humanas a través de datos y estadísticas, el menoscabo del planeta resulta incuestionable. Quizá no tanto en términos de deforestación y otros parámetros, que ciertamente han empezado a mejorar, pero sí en las emisiones de dióxido de carbono emitidas a la atmósfera. Una tendencia destructiva que conduce a lxs jóvenes, según una encuesta publicada en la revista especializada Lancet Planetary Health, a considerar que la humanidad está condenada por irresponsabilidad. No hay duda alguna: "El futuro es aterrador", dicen las nuevas generaciones.

Y no es una exageración. Hasta un 75% de lxs 10.000 jóvenes encuestados, con edades comprendidas entre los 16 y los 25 años, lo sienten así. Además, y esto es muy importante, las personas encuestadas provienen de diversos países situados en África, América del Sur, América del Norte, Asia, Europa y Oceanía. En otras palabras: es un sentimiento generalizado de la juventud a lo largo y ancho del planeta. Uno que afecta lógicamente a la manera de afrontar tanto la vida presente como la vida futura. Hasta tal punto que el 40% afirmó tener dudas acerca de si querrían traer un bebé a este mundo. Nos sentimos desesperanzados.

En palabras de Caroline Hickman, investigadora de la Universidad de Bath (Reino Unido) especializada en la relación entre juventud y medio ambiente, y coautora de esta encuesta, "este estudio muestra una imagen espantosa de la ansiedad climática generalizada en nuestros niños y jóvenes". Quizá no lo notemos en el día a día, ocupados en nuestras movidas cotidianas, pero la amenaza del cambio climático está ahí, detrás del runrún del mundo, en algún rincón de nuestro cerebro. ¿Y sabes lo peor? Son los jóvenes de los países en desarrollo, los menos culpables del cambio climático, los más preocupados. Y tiene sentido.

A fin de cuentas, las consecuencias del cambio climático son muy diferentes en países ricos, con todo tipo de recursos para hacer frente a las alteraciones, que en países pobres con menor capacidad. En cualquier caso, hay otra cosa clara en esta investigación: hasta un 58% de las personas encuestadas declararon sentirse traicionadas por sus gobiernos. Especialmente en países como Brasil, donde un 77% de lxs participantes afirmaron sentirse así por el gobierno de Bolsonaro y su agresiva deforestación de la selva amazónica. La pregunta es: ¿veremos nacer ese temido futuro o haremos lo posible para evitarlo?