Lidl solo venderá leche fresca procedente de vacas que pastan libres

Contará con una certificación de Aenor que garantiza la buena alimentación, buena salud, buen alojamiento y bienestar de estos animales

En el año 2000 cada español consumía alrededor de 100 litros anuales de leche. Hoy esa cifra, según datos del MAPAMA, ha caído hasta los 72 litros. Por contra, el consumo de leches vegetales entre los españoles aumenta sin parar. Tras este fenómeno se esconden dos culpables: la aparición de nuevas investigaciones que cuestionan los beneficios de la leche de vaca en nuestro organismo y, muy especialmente, la enorme concienciación en torno a las condiciones vitales de estos animales en las granjas industriales. Por eso, según difunde el Huffington PostLidl ha decidido cambiar su política lechera para que sea más ética.

A partir de ahora, y según anunció ayer la compañía alemana, la única leche fresca que podemos comprar en sus establecimientos procederá de vacas que viven en condiciones mucho menos penosas que las que desgraciadamente son explotadas por la industria lechera. En concreto, procederá de granjas familiares de Galicia marcadas con la certificación de Aenor, lo que significa que sus vacas gozan de buena alimentación, buena salud, buen alojamiento y trato apropiado. Además, el certificado de Aenor garantiza que los animales pastan al aire libre, y socializan, durante al menos cinco horas al día durante 150 días al año.

Miguel Paradela, director general de compras de Lidl en nuestro país, explicó durante la rueda de prensa celebrada ayer en Madrid que "apostar por la leche de pastoreo" no significa solo reducir el sufrimiento de las vacas sino también "alargar su vida". Vendida en las cámaras frigoríficas de sus tiendas, la leche fresca Milbona de Lidl supone un nuevo paso de la compañía alemana para responder a la creciente tendencia de consumo responsable por parte de la sociedad. Previamente Lidl, quinta cadena de supermercados más importante de España, abandonó la venta de huevos de gallinas enjauladas. También de bolsas de plástico.

No obstante, y aunque su demanda se encuentra en pleno crecimiento, solo el 13% de los consumidores del supermercado alemán compran leche fresca. La gran mayoría de personas prefieren consumir la clásica leche UHT de procedencia industrial. Ahí las vacas, como hemos podido conocer por investigaciones de las oenegé antiespecistas, son tratadas con brutalidad. Pero la enorme demanda de este producto impide que Lidl se atreva a determinar una fecha para su eliminación. Como expresó ayer el propio Paradela, "no nos lo podemos plantear". Pero una cosa está clara: la industria láctea también tendrá que evolucionar.