La "estación espacial" submarina que salvará nuestros mares de la crisis climática

Solo conocemos el 5% del fondo oceánico, y estudiarlo nos daría muchas claves para combatir la emergencia climática, la crecida de los océanos y la extinción masiva subacuática. Por eso, las Naciones Unidas han diseñado a Proteus

Prácticamente todos los rincones de la Tierra están explorados. O al menos, eso demuestra Instagram, donde incluso el salvaje Amazonas o el inhóspito Sahara tienen su propio tag lleno de fotos de turistas. Eso, claro, la superficie terrestre. La superficie marina, es decir, el fondo de los mares y océanos que cubren el planeta (que, recordemos, son tres cuartas partes de todo el planeta), apenas han sido explorados en un 5% de su totalidad. Vamos, que todavía queda muchísimo por descubrir.

Por eso, en 2003 la UNEP (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, por sus siglas en inglés), empezó el proyecto Proteus, una especie de Estación Espacial Internacional (sí, la gran estación que está flotando alrededor de la Tierra y sirve como base de la investigación espacial), pero para descubrir el fondo del mar. La presentó este verano el ecologista Fabien Cousteau, nieto del pionero explorador del océano Jacques-Yves Cousteau, asegurando que estaban buscando partners que pudieran hacer realidad este proyecto.

“¿Por qué Proteus? La exploración del océano es 1000 veces más importante que la exploración espacial para, de manera egoísta, nuestra supervivencia, para nuestra trayectoria hacia el futuro. Es nuestro sistema de soporte vital. Es la razón por la cual existimos en primer lugar”, explicó Cousteau, en unas declaraciones que recoge el portal Intriper.

Como explican en la web del proyecto, Proteus, que se va a construir frente a la costa de Curazao, en el Caribe, será el complejo de investigación submarina más grande y avanzado del mundo (hasta cuatro veces más grande que cualquier otra estación subacuática) y servirá para investigar la biodiversidad marina (de la cual desconocemos mucho), cómo está afectando el cambio climático a la vida de este desconocido pero imprescindible ecosistema y cómo salvar las costas ante el incremento del nivel del mar. Lo hará a través de laboratorios de última generación a los cuales podrán acceder académicos, gobiernos y empresas sin distinción de su nacionalidad, unidos por el bien común y la ciencia.

Obviamente, como todo esto estará bajo el mar, a una mayor presión, requiere de un complejo sistema para adaptar el cuerpo de los científicos que vayan: “el centro permitirá a los científicos realizar experimentos en el fondo marino. Esto es gracias a las cámaras de saturación que ayudarán a cambiar la presión del torrente sanguíneo, utilizando una mezcla de gases, por lo que es equivalente a la del agua circundante”, explica Intriper.

Proteus UNEP-WCMC

De esta forma, Proteus podrá alojar hasta 12 personas durante más de 31 días. Para alimentarlos y asegurar su supervivencia e independencia, “la estación incluirá un invernadero submarino que permitirá a sus habitantes producir plantas comestibles mediante hidroponia (cultivo sin tierra) y estará alimentada por fuentes de energía sostenible, como la eólica, la solar y la conversión térmica oceánica (OTEC), que aprovecha las diferencias de temperatura entre las distintas capas del agua, para generar electricidad”, explica el diario mexicano Vanguardia.

Las comparaciones con la Estación Espacial Internacional son constantes, al igual que las puyitas de los promotores, acusando a los grandes Estados de gastarse más dinero en la carrera espacial por puro ego político que en contribuir en estas investigaciones, más vitales para la supervivencia de la especie humana y la vida en la Tierra pero, por supuesto, menos “espectaculares” que ser el “campeón” de la carrera espacial. Tristemente, por eso, todavía no hay una fecha clara de construcción e inauguración de Proteus, aunque, como añadía Cousteau, “es muy urgente”.