Qué hacer si encuentras un vídeo de pornografía infantil

La pandemia ha provocado un repunte de la distribución de imágenes sexuales de menores, un delito que todxs podemos ayudar a frenar

Como todo lo que pasa en internet, la ciberdelincuencia ha aumentado en tiempos de Covid-19. Delitos como la pornografía infantil según alerta un informe de la Oficina Europa de Policía (Europol) se han incrementado en los países más afectados por la epidemia. Es un aumento "dramático", según la Policía Nacional. Estas imágenes circulan sobre todo por la deep web, pero también son accesibles desde redes tan cotidianas como Twitter y aunque a veces parece complicado hacer algo por frenarlas, hemos hablado con las autoridades competentes para que nos den algunos consejos sobre cómo actuar si detectas pornografía infantil en internet o redes sociales.

No compartas, denuncia

Incluso si tu intención es de denunciar ese contenido ni se te ocurra compartirlo públicamente para comunicar al mundo tu indignación. Tampoco lo guardes. Lo correcto es denunciar formalmente en Policía o Guardia Civil, incluyendo en la denuncia la URL que lleva al contenido, el nombre del perfil o la hora en la que tuvieron lugar los hechos. En el caso de encontrar pornografía infantil en la red oscura puedes facilitar para su denuncia las direcciones onion de Tor o el enlace que lleva al fichero. 

Asimismo, puedes informar de forma anónima sobre el contenido que has encontrado a través de correo electrónico, proporcionando la misma información que si hicieras formalmente una denuncia. En este caso, basta con enviar un correo electrónico con la dirección URL de la web, perfil o foro de denuncias.pornografía.infantil@policia.es o uco-delitoinformatico@guardiacivil.esAdemás, hay redes sociales como Twitter que ofrecen su propio formulario para denunciar imágenes de explotación sexual de menores: https://help.twitter.com/forms/cse.

Es importante no compartirlo por tres razones. La primera, porque divulgar ese material, pese a que persista la intención de denunciarlo, es un delito penado con hasta nueve años de cárcel. El delito de distribución de pornografía infantil es un concepto amplio en el código penal español, pudiendo contemplarse desde el reenvío de ese material a través de Whatsapp hasta el hecho de compartir archivos en una red P2P. Es decir, el Código Penal no diferencia entre quien comparte pornografía infantil para que otros denuncien y quien lo hace porque es un abusador sexual. 

En segundo lugar, cada vez que se comparte un material de explotación sexual infantil la víctima y su familia pueden revivir el abuso. Y por supuesto, esto puede ocurrir incluso cuando se trate de imágenes antiguas y la víctima sea hoy mayor de edad. No se puede olvidar que lo que comúnmente se denomina pornografía infantil es algo tan grave como un abuso sexual filmado, distribuido y tratado por los delincuentes sexuales como un objeto de consumo. Si fueras tú o un amigo el que hubiera sido abusado en ese vídeo, ¿te gustaría que las imágenes se compartieran una y otra vez? Pues eso. 

Por último, porque puede fomentar el fenómeno de la inmunización ante imágenes de abusos reales a niños y niñas. Desde Ângel Blau, asociación para la prevención del abuso sexual infantil y la atención a personas con pedofilia, apuntan: “Normalizar la visualización y acceso a imágenes de explotación sexual infantil implica normalizar un abuso, y esto aumenta el riesgo de no saber gestionar adecuadamente situaciones de abuso hacia uno/a mismo/a. Lo que nos lleva a reflexionar sobre si las personas tienen claras las relaciones de poder, los límites, qué es una sexualidad saludable o qué es el consentimiento sexual”.

Viralizar no es denunciar

Compartir pornografía infantil en las redes sociales, incluso bajo la intención de animar a las denuncias en masa, puede tener consecuencias muy serias. Además, tomarte la justicia por tu mano puede ser contraproducente para el transcurso de la investigación. En ese sentido, Eduardo Casas, policía de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional y autor de La Red Oscura se expresaba así en su perfil de Twitter: “La policía actúa igual con una denuncia que con 100, con la diferencia de que con 100 tienen que dedicar recursos a responderos a todos en vez de investigar con más premura.” 

Investigaciones internacionales 

La denuncia es igualmente válida si las imágenes se han grabado en otro país. Se puede denunciar material de explotación sexual infantil incluso si existe la sospecha de que esas imágenes no son del país en el que resides. Al tratarse de un delito que traspasa fronteras, los cuerpos y fuerzas de seguridad del país en el que vives pueden cooperar con especialistas mundiales para la persecución e investigación de los hechos. Por ejemplo, la Policía Nacional puede apoyase en la Agencia de la Unión Europea para la cooperación policial (EUROPOL) y viceversa para perseguir a los abusadores sexuales. De hecho, hace unos días se conocía la noticia de la detección de un abusador español, al que se le atribuía la producción de un vídeo de pornografía infantil grabado en España y que se había detectado en Bélgica y Francia en el año 2015.  

Una responsabilidad, no un trabajo

Alertar a las autoridades sobre este tipo de contenido no es solo una responsabilidad como ciudadanos sino también una obligación. Repetimos: hablamos de un abuso sexual filmado y no podemos mirar a otro lado cuando se trata de víctimas. Pero, ¡ojo! Esto no significa que tengas que ir por la vida buscando material de explotación sexual infantil para denunciarlo. No investigues sobre aquello que no tienes autoridad, pues ese trabajo ya le corresponde a la policía. Tu rol como ciudadano es solo denunciar si encuentras ese tipo de material. 

CN