Si no empiezas a consumir la mitad de carne y azúcar el planeta acabará petando

El consumo actual de carnes y azúcares añadidos será medioambientalmente insostenible conforme aumente el número de personas en el mundo

Otro titular sensacionalista de internet, debes andar pensando. Otra teoría alarmista y exagerada ideada por las sectas antiespecistas para comerme el tarro. Otra chorrada más. Pero no. Esta no es la opinión aislada o emocional del vegano pesado de turno. Es la conclusión a la que ha llegado la prestigiosa revista científica británica The Lancet tras realizar, durante tres años y a través de su comisión EAT-Lancet, una profunda investigación acerca de cómo podría la especie humana alimentar de manera saludable a los 10.000 millones de individuos que poblarán el mundo en el año 2050 sin destrozarlo en el intento. Y requiere sacrificios.

Sacrificio nuestro. Porque los animales que mueren en mataderos se pondrán muy contentos de, por una vez, no ser ellos los sacrificados. En concreto, cambiar nuestra dieta. Los 37 científicos involucrados en el informe consideran que existen datos sólidos para afirmar que alimentar a tantísimas personas sin cargarse los ecosistemas naturales y agravar el problema climático solo será posible si duplicamos nuestro consumo de frutas, verduras, legumbres y frutos secos, al tiempo que reducimos al menos a la mitad los azúcares añadidos y las carnes rojas. Como dice Tim Lang, profesor de la Universidad de Londres que ha participado en la investigación, "la comida que comemos y cómo la producimos determina la salud de las personas y del planeta, y lo estamos haciendo realmente mal".

El informe de The Lancet aparece en el mejor momento posible, tras los daños provocados por las dudosas afirmaciones del investigador Frank Mitloehner acerca de cómo una mayor actitud vegana no salvaría el planeta del cambio climático. Algunos expertos e instituciones ya salieron a desmentir a Mitloehner, cuyo trabajo está parcialmente financiado por el lobby cárnico, pero las conclusiones de The Lancet son el golpe de gracia: o comemos menos carne o nos vamos cargar el planeta.

¿Significa esto que debas lanzarte al veganismo radical en este preciso instante? No estaría mal, pero las recomendaciones de los expertos de The Lancet van en otra dirección: hacia una especie de reducetarianismo. Como ya os contamos en este artículo, ser reducetariano implica reducir el consumo de productos de origen animal sin eliminarlos por completo. Una manera de implicarse éticamente con los animales y con la naturaleza a través de la comida pero sin someterse a un cambio absolutamente drástico. Para The Lancet, esa reducción debería ser del 50%. Aunque cualquier porcentaje superior sería bien agradecido por el planeta.