La emocionante respuesta de cientos de personas al ataque contra el centro LGTBI de Barcelona

Pocas horas después de la agresión, los vecinos han salido en masa a la calle a apoyar a la comunidad LGTBI

Hace una semana abría el primer centro municipal de recursos LGTBI del país. El centro, con sede en Barcelona, tiene por objetivo ofrecer información, orientación y atención directa a las personas lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales, además de acoger asociaciones y entidades LGTBI y ser un punto de reunión y cultura queer. Apenas siete días más tarde, la sede era atacada durante la noche y amaneció con los cristales reventados y pintadas que propinaban amenazas como "estáis muertos", "fuck LGBTI" y una cruz celta, asociada a movimientos neonazis.

La condena a estos ataques fue unánime: todas las fuerzas políticas catalanas excepto VOX y PP demostraron su rechazo a través de comunicados y sus redes sociales, e incluso el Ayuntamiento de Barcelona anunció que presentaría una denuncia ante la Fiscalía de Delitos de Odio por este ataque "fascista y LGTBIfóbico".

Además, los vecinos de Barcelona no se dejaron vencer por el odio. De forma espontánea se hizo una convocatoria a través de las redes sociales para ir a dar apoyo al centro y, rápidamente, centenares de personas acudieron para tapar las pintadas con post-it llenos de mensajes de apoyo. “No estáis solos”, “somos much@s”, “tolerancia” o “stop homophobia” son algunos de los textos que se encargaron de ocultar las amenazas tras una capa de amor y apoyo.

A esta muestra de apoyo espontáneo se sumó la convocatoria de una manifestación frente al centro, con el hashtag #sacapluma y el objetivo de hacer una demostración de fuerza que grite que las personas LGTBI son visibles, forman parte de la sociedad y que no van a dejarse silenciar.

Para muchos ha sido especialmente simbólico que este ataque sucediera en el día de las víctimas del holocausto (27 de enero), ya que demuestra que el odio y la LGTBIfobia que caracterizaron el fascismo siguen vivos en los violentos colectivos neonazis y la ultraderecha que sirve de megáfono del discurso del odio.