Los tuits de Vox que confirman la irrupción de la ultraderecha en España

La formación liderada por Santiago Abascal se convirtió ayer en el primer partido ultraderechista que penetra en un parlamento español desde que la llegada de la democracia a nuestro país

Nada menos que 395.012 votos y 12 escaños. Son los sorprendentes resultados que obtuvo la formación ultraderechista Vox en las elecciones autonómicas andaluzas celebradas este pasado domingo. Su meteórico ascenso durante los últimos meses, basado en un discurso profundamente nacionalista y conservador, se ha materializado en una hazaña histórica: el partido liderado por Santiago Abascal acaba de convertirse en la primera formación política de orientación claramente de extrema derecha que penetra en un parlamento español desde que vivimos en democracia. ¿Claramente? Sí, claramente. Examinemos sus propuestas ideológicas.

Antifeminismo

En tiempos del movimiento #MeToo, un buen puñado de hombres ven peligrar sus privilegios de género y abrazan cualquier discurso antifeminista que caiga del cielo. Y Vox ha sabido exprimirlo. Como muestran algunos lamentables tuits del juez Francisco Serrano, diputado y líder de la formación en Andalucía, Vox está dispuesto a combatir los avances logrados en materia feminista hasta el punto de querer abolir la ley de violencia de género, eliminar “organismos feministas radicales”, luchar contra el aborto y perseguir las “denuncias falsas”, aunque la Fiscalía haya manifestado que solo representan el 0,01% del total.

Antiinmigración

Abascal ya dejó claro en varios tuits publicados el pasado verano que sus referentes en materia de gestión de la inmigración son países como Hungría, Polonia, Austria o Italia, cuya actitud hacia esta problemática ha sido la férrea intolerancia y el discurso del odio. “La España que madruga está harta de ver cómo los manteros y la inmigración ilegal campa a sus anchas” o “el Estado del Bienestar es para los españoles”. Palabras de líder de Vox, cuyo programa aboga por “fortalecer nuestras fronteras”, “levantar un muro infranqueable en Ceuta y Melilla” y cerrar las mezquitas. Trump style.

Patriotismo

Otra de las características que han persuadido a miles y miles de andaluces para votar a este joven partido ultraderechista es su postura patriótica en estos tiempos de crisis independentista. Además de la “ilegalización de los partidos, asociaciones y ONGs independendistas”, Vox propone limitar o incluso anular las comunidades autonómas, agravar las penas “por las ofensas y ultrajes a España” o eliminar la Ley de Memoria Histórica ya que no condenan la dictadura franquista, razón por la cual se oponen a la exhumación de Franco del Valle de los Caídos.

A estas líneas troncales del programa de Vox debemos sumar su defensa de la cadena perpetua, su intención de preservar la “identidad cristiana de Europa” o su ridiculización del Orgullo LGTBI. El ultraderechismo de la formación de Abascal es innegable. Y ya no son simples tuits: ya tienen voz y voto en el devenir de nuestro país. De momento, a través de una región clave como Andalucía. Pero muy pronto, si no despertamos, probablemente desde toda España. Como dijo ayer Francisco Serrano tras conocer los resultados, “hemos venido para quedarnos”. Una terrible noticia.