El cambio climático podría dejarnos sin guitarras

El fresno verde ha dejado de ser un árbol abundante debido al aumento de inundaciones fruto del calentamiento global en el sur de los Estados Unidos

Los seres humanos dependemos de los recursos del planeta para prácticamente todo. En muchas ocasiones, fruto de nuestra altanería como especie, parecemos olvidarlo. Como si las cosas que compramos salieran de la nada. Una fórmula de diseño, unas manos o máquinas y pum, ya tenemos una guitarra. ¿Pero qué hay de la madera que necesitamos para fabricarla? ¿De dónde sale? Pues concretamente y según cuenta en la web de The Conversation el profesor especializado en cambio global de la Universitat de Lleida, Víctor Resco, de la llanura de inundación del río Mississippi, en los Estados Unidos.

Allí nace el Fraxinus pennsylvanica, conocido popularmente como fresno verde. Un árbol de la familia del olivo cuya madera posee unas propiedades únicas para la fabricación de guitarras. Las mejores canciones y los mejores conciertos de rock de la historia fueron posibles gracias a esta variedad de madera. Una que, tal y como apunta el propio Resco, resulta cada vez más difícil de conseguir. El motivo es sencillo: la llanura está sufriendo unas inundaciones mucho más abundantes y frecuentes que están diezmando severamente la población de fresnos verdes. Nos quedamos sin guitarras.

Por supuesto, ese aumento de las inundaciones no es gratuito, por mucho que los negacionistas del cambio climático quieran apuntar lo contrario. En palabras de Resco, "los aumentos en la intensidad y frecuencia de las inundaciones son una consecuencia del cambio climático" ya que "a medida que suben las temperaturas, también aumenta la capacidad del aire para almacenar agua". En ese sentido, "una atmósfera caliente puede estar más cargada de vapor de agua que una atmósfera fría". El incremento de la temperatura en la zona continuará ocurriendo si no cambiamos las cosas. El fresno podría estar condenado.

Y decimos "podría" porque los científicos, dice Resco, están investigando acerca del cultivo de variedades de fresno verde mejoradas genéticamente para ser más resistentes a los problemas que están llevando hasta el límite al fresno verde tradicional. Está claro que no vamos a revertir el cambio climático del modo que sería necesario para mantener la población de fresno verde en la llanura del Mississippi en las cifras que se necesitan. De ahí que se estén estudiando soluciones alternativas. Una es esta. Otra consiste en el empleo de otras variedades de madera que puedan acercarse a la calidad del fresno para las guitarras.

En este aspecto, una de las principales maderas alternativas al fresno verde es la madera de caoba. Pero nos encontramos exactamente con el mismo problema: el cambio climático y el empleo de más y más territorio natural para cultivar y producir está generando "la degradación forestal en los trópicos". Además, conforme las diferentes especies de árboles entran en números rojos las autoridades establecen limitaciones al talado de los mismos con el objetivo de protegerlos. La tala ilegal se convierte en la única opción. Una opción nada sostenible. En definitiva, quizá nos toque vivir en un mundo de peores guitarras. O incluso en un mundo sin guitarras. ¿Puedes imaginártelo?