Hablamos con dos expertos sobre los argumentos que niegan el cambio climático

Saquen sus agendas y anoten el 20 de enero de 2017. Es la fecha en la que Donald Trump asumirá la presidencia de la nación más poderosa del planeta. El mismo señor que, vía Twitter, proclamó a los siete vientos que la teoría del cambio climático antropogénico no era más que un invento chino para perjudicar la producción comercial estadounidense.

El mismito que anunció en campaña su intención de sacar al país norteamericano del Acuerdo de París sobre el clima, de desregularizar el carbón y la extracción de petróleo, y de frenar el desarrollo de las energías renovables. Aunque Mr. Trump ha comenzado a admitir tímidamente la postura que la inmensa mayoría de la comunidad científica lleva décadas defendiendo, sus más de 50 tuits sobre el tema han dado alas al sector más escéptico de la sociedad: los negacionistas del cambio climático.Resultado de imagen de foca gifEste colectivo, que no son cuatro gatos, ha visto la gran oportunidad de atacar con más fuerza que nunca y tomando como referencia las teorías del científico ruso Vladimir KotliakovPero, ¿cuánto hay de verdad y cuánto de falsedad en el argumentario negacionista? Hemos hablado con dos expertos en la materia para salir de dudas: Valvanera Ulargui, directora de la Oficina Española de Cambio Climático (OECC), y Agustín Rubio, doctor en ciencias biológicas de la Universidad Politécnica de Madrid.

Otros periodos cálidos como la Baja Edad Media

Uno de los pilares de la conspiración negacionista es la idea de que el cambio climático es un fenómeno natural mil veces repetido en la historia de nuestro planeta. El ser humano, por tanto, queda exculpado de cualquier responsabilidad. Valvanera Ulargui reconoce que el cambio climático natural existe, y que ha habido otros periodos de aumento de las temperaturas como la Baja Edad Media, pero hace hincapié en lo que para ella es la clave de todo este asunto: la aceleración.

Desde la era industrial, afirma, el proceso natural de cambio climático se ha acelerado bruscamente debido a la combustión de energías fósiles, alterando los patrones meteorológicos y cambiando los riesgos que somos capaces de gestionar.

Todo el Sistema Solar se está calentando

Si el sistema solar está cada vez más y más caliente, ¿qué culpa tenemos nosotros de que unos cuantos casquetes polares se estén derritiendo? Valvanera Ulargui acude al rescate, de nuevo, con el mismo arma: "El Sistema Solar se calienta porque hay un cambio natural, pero volvemos a encontrarnos con la aceleración. La enorme aceleración de ese cambio lo estamos provocando nosotros, y está ocasionando efectos irreversibles. Un cambio natural conlleva más tiempo y permite a la especie adaptarse. Pero este cambio climático va a motivar que desaparezcan ciudades enteras. Hay pequeños estados insulares que no vamos a ser capaces de recuperar".

"La flora se beneficia del aumento del dióxido de carbono"

La cita no proviene de los labios de cualquier pseudocientífico escondido en algún foro oscuro de internet. Lo dijo Frederick Seitz, célebre físico estadounidense, durante su presidencia de la National Academy Science. Agustín Rubio conoce el truco: un resultado científico puede interpretarse de muchas maneras, especialmente si se estudia de manera aislada. Una interpretación tan simplista como la de Seitz, afirma, es desgraciadamente bastante efectista, aunque débil ante un análisis más profundo.

niegan el cambio climático hielo

"En un entorno rico en CO2 las plantas crecerían más y serían capaces de fijar más CO2, dado que las plantas usan esta molécula para generar hidratos de carbono. Si termino mi argumentación ahí, todo es correcto. El problema es que para crecer la planta necesita muchos otros nutrientes. En fisiología vegetal sabemos que el factor que determina el crecimiento de una planta no es el elemento más abundante sino el menos abundante", responde Rubio.

La pregunta que se hace el científico español es: "¿Habrá suficiente agua o potasio o cualquier otro de los elementos necesarios en el futuro si seguimos aumentando la emisión de CO2 y provocando el calentamiento global?". Por eso, Rubio aclara que "no podemos terminar la argumentación en esa única frase".

Inviernos más suaves y playas más concurridas

Más que un argumento negacionista, estamos ante un ejercicio de autoengaño. Un acto de optimismo exacerbado con el objetivo de restarle hierro al asunto. ¿Para qué vamos a mover un dedo si cada año tenemos que usar menos el abrigo y más el bañador? Todo fenómeno físico contiene efectos positivos y negativos, pero lo importante es la valoración del impacto en la globalidad del mundo tal y como lo conocemos.

Two Adelie penguins stand atop a block of melting ice on a rocky shoreline at Cape Denison, Commonwealth Bay, in East Antarctica January 1, 2010. Russia and the Ukraine on November 1, 2013 again scuttled plans to create the world's largest ocean sanctuary in Antarctica, pristine waters rich in energy and species such as whales, penguins and vast stocks of fish, an environmentalist group said. The Commission for the Conservation of Antarctic Marine Living Resources wound up a week-long meeting in Hobart, Australia, considering proposals for two "marine protected areas" aimed at conserving the ocean wilderness from fishing, drilling for oil and other industrial interests. Picture taken January 1, 2010. To match story ANTARCTIC-ENVIRONMENT/ REUTERS/Pauline Askin (ANTARCTICA - Tags: ENVIRONMENT POLITICS ANIMALS) - RTX14WAT

Foto: REUTERS

España, alerta Ulargui, es un claro ejemplo de impacto negativo. No solo por nuestra situación geográfica sino también por la estructura de nuestro sector socioeconómico, que se ve muy afectado por el aumento de las temperaturas, la subida del nivel del mar y los cambios estacionales. Según la directora de la OECC, el turismo, la agricultura e incluso el día a día de los españoles se ve perjudicado por el calentamiento global. En resumidas cuentas, es muchísimo más lo que perdemos que lo que ganamos.

Falta de consenso científico

Otro de los grandes argumentos contra la teoría antropogénica del cambio climático es la disparidad de opiniones y resultados de investigación en el campo de la ciencia. Si bien este razonamiento era bastante válido décadas atrás, cuando la comunidad científica trataba todavía de encajar todas las piezas del enigma por separado, lo cierto es que hoy día la imagen global no deja lugar a dudas. La Cumbre de París que tuvo lugar el pasado año dio fe de la conformidad de pensamiento que existe en el mundo erudito en torno a esta materia. Solamente al profesor Bacterio se le ocurriría nadar a contracorriente a estas alturas de la película.

Costa de California, EE UU . Foto: NASA/Reuters

"En París se acordó de manera unánime que la comunidad internacional iniciaría una transición moderada hacia un modelo bajo en carbono, lo que requeriría un cambio de nuestros modelos energéticos, productivos y de consumo", asegura Ulargui. Un cambio de modelo mundial que no sería posible si la teoría del cambio climático antropogénico no fuese una verdad incontestable. ¿Se imaginan poner el mundo patas arriba por una idea carente de consenso científico?

¿Y ahora qué?

Como recuerda el Doctor Agustín Rubio, la lucha efectiva contra el cambio climático está en manos de los Estados Unidos. "Donald Trump no necesita hacer tanto ruido. Hay algo que manda por delante de cualquier otra acción: don dinero. Si EEUU se niega a aportar las cantidades económicas previstas en el Acuerdo de París, no necesita hacer nada más para perjudicar esta lucha. Sí, el ascenso de este señor va a ser transcendente para la salud de nuestro planeta."

Desde 1979, Foto: NASA

Desde 1979, más del 30% del Casquete Polar Ártico se ha derretido. Foto: NASA

Valvanera Uralgui, por su parte, cree que debemos ser cautos y esperar a que el próximo presidente de los Estados Unidos llegue a la Casa Blanca. Se muestra optimista y estima que una vez que Trump haya analizado los efectos del cambio climático en su país, como el fenómeno de El Niño, de marcha atrás en sus ideas. Considera, además, que en los EEUU existe una economía tan fuerte alrededor de las energías renovables y de las infraestructuras contra el cambio climático que al presidente electo le resultará muy difícil dar la espalda a esa transición hacia un modelo descarbonizado.

Sobre esta posible marcha atrás, Agustín lo tiene claro. "Este ejercicio que hacen algunos por las redes, por las tertulias, de creer que las estadísticas reales pondrán a Donald Trump en modo razonable es muy inocente. Claro que hay empresas de renovables que presionarán para que el presidente cambie de opinión, pero también hay grandes empresas de combustibles fósiles presionando para que no lo haga. Y son mucho más potentes. Sospechosamente, siempre son estas empresas las que están detrás de todos estos argumentos negacionistas que estamos tratando. ¿Que qué va a pasar? No lo sé, pero sospecho que nada bueno". Saldremos de dudas a partir del próximo 20 de enero.