La avaricia de Nestlé está destruyendo el futuro de un pueblo de Francia

Vittel, al nordeste de Francia, está secándose. ONG y organizaciones vecinales acusan a Nestlé, que extrae de sus acuíferos subterráneos 750 millones de litros de agua al año

Quizá te suena el nombre de Vittel. Es una famosa marca de botellas de agua propiedad de Nestlé. Pero no es solo el nombre de una marca, estas botellas se llaman así por el pueblo francés del cual obtienen el agua. La compañía lleva desde la década de los 90 extrayendo 750 millones de litros de agua al año de este pueblo de 5.000 habitantes. Y según alertan sus habitantes, esto está provocando una profunda sequía en el pueblo. En definitiva, que Nestlé les está robando el agua.

La televisión británica BBC recoge algunos datos que demuestran que Vittel está secándose. “Según la Oficina Geológica de Francia, el manto freático de la comuna ha disminuido en diez metros en las últimas cuatro décadas y, desde 1990, ha caído 30 centímetros por año”. El nivel de las aguas subterráneas es cada vez más bajo y, aunque las organizaciones gubernamentales no culpan directamente a Nestlé, los vecinos de Vittel dicen que los datos dejan una clara correlación: el déficit hidrológico es de 800 millones de litros al año y la empresa extrae 750 millones de litros.

Domas Mituzas

Para instalarse en Vittel, el gobierno francés entregó una licencia millonaria a Nestlé para extraer agua en la zona, en la cual posee la propiedad de 10.000 hectáreas de campos y terrenos ricos en agua. Según la asociación de consumidores 60 Millions de Consommateurs y la ONG Vosges Nature Environnement, la concesión de esta licencia en los 90 dio inicio a la crisis de Vittel que, si no se frena, acabará secando la zona y dejándola sin agua.

Nestlé lo ha negado y asegura que la crisis hidráulica no es su culpa. "Donde quiera que embotellamos agua, realizamos estudios de recursos hídricos y supervisamos constantemente nuestras extracciones para asegurarnos de que no afectemos negativamente las cuencas y acuíferos locales", ha contado a la BBC. Pero los activistas dicen que cómo va admitir que está destruyendo el ecosistema si anualmente tiene unas ganancias de 78 millones de euros y el 9% corresponde a agua embotellada.

La botellita de agua, un negocio multimillonario

La industria de la botella de agua es muy lucrativa y capitalista. Ha logrado que tengamos una necesidad del embotellado solo para sacar tajada (¿por qué debemos beber de botella y no podemos del grifo?). Las cifras son claras, mientras en España el litro de agua del grifo se paga a una media de 0,00139 euros, estás pagando en torno a 0,54 euros el litro de agua de Font Vella, por poner el ejemplo del líder de ventas en el sector. Es decir, 388 veces más. Un pastón que se embolsa la compañía para ofrecerte un producto al que tienes acceso con el simple hecho de abrir el grifo.

Además, las empresas que comercializan el agua han demostrado ser especialmente contaminantes (producen toneladas de plástico) y nocivas por su abuso medioambiental. Volviendo al caso de Nestlé, son muchísimas las denuncias y escándalos por todo el globo. Por ejemplo, en Brasil, el pueblo de São Lourenço denunció que Nestlé compró al gobierno las aguas minerales de la región y no pudieron usarlas para consumo ciudadano, fueron privatizadas. También en Brasil, se la acusó de intentar privatizar el acuífero Guaraní, una de las mayores reservas de agua del mundo. En Estados Unidos, cerca de Dretoit, otro pueblo está luchando para impedir que la empresa lleve a cabo un proyecto para sacar 1.500 litros de agua por minuto de sus fuentes manantiales, un caso similar a Vittel. Y así, con decenas más de casos y países.

Hay muchísimos artículos y documentales que denuncian este negocio. Por ejemplo, nosotros ya hablamos del negocio de la 'botellita de agua', desmontando algunos tópicos sobre el agua del grifo y exponiendo muchos de los preocupantes datos que envuelven el capitalismo hídrico. Sobre el caso de Nestlé, está el documental Bottled Life, que enseña varios ejemplos donde la empresa robó agua a comunidades pobres e indígenas de todo el mundo, como en Brasil o Afganistán. Nestlé lo niega todo. Depende de ti a quién creer pero, para generar una opinión, toca informarse bien.