Así es la ‘anti-Greta’ con la que la derecha pretende negar el cambio climático

La adolescente alemana Naomi Seibt aboga por "hacer el realismo climático grande de nuevo"

Greta Thunberg es adolescente, rubia y de un país rico. Naomi Seibt es adolescente, rubia y de un país rico. Greta habla súper bien en cámara. Naomi, también. Greta es el rostro más visible de la lucha contra el cambio climático (suena para el Nobel de la Paz). Naomi, no, ella es la cara de quienes dicen que el cambio climático es una exageración que debería dejar de ser una prioridad. "Por muchos años fui una alarmista medioambiental. Me creí toda la narrativa de que el cambio climático estaba destruyendo el planeta (...) pero después de hacer un poco de investigación, decidí que ya tenía una visión propia y sólida sobre el asunto", ha declarado la alemana de 19 años.

Uno de los argumentos de los negacionistas (de cualquier tema) suele ser: "sois unos exagerados". Los grandes cambios se producen muy poco a poco y, por definición, son prácticamente imperceptibles a los ojos de una sola generación. Por eso es tan fácil negarlos. El calentamiento global, uno de los temas que más preocupa a los jóvenes de todo el planeta, es perceptible, por ejemplo, por el aumento de las tormentas, el aumento de las temperaturas y los cambios en los ecosistemas, pero sus efectos a largo plazo solo se pueden demostrar a nivel científico y ahí es donde entra la perversión de los negacionistas.

Naomi se convirtió en diciembre en la voz para lxs jóvenes del think tank conservador estadounidense Heartland  —el cual defiende tesis libertarias cercanas a la escuela austriaca de economía— y, según explica la BBC en un perfil sobre la activista, esto haría que la joven se declarara como "libertaria". "Generalmente no quiero alinearme con ningún partido", afirma en la entrevista, en la que tampoco desmiente que tenga cierta relación con miembros de Alternative für Deutschland (AfD), partido de extrema derecha alemán anti inmigración, anti islam y antieuropeo.

Heartland, según el investigador de Greenpeace Estados Unidos Connor Gibson, "canaliza dinero anónimo estadounidense (para promover) la negación climática en otros países", apunta el artículo. Ya lo tienes. Frente a todo que la activista sueca Greta Thunberg ha logrado canalizar para convocar manifestaciones masivas en decenas de países, Naomi enarbola discursos que niegan que las emisiones de dióxido de carbono (consecuencia, básicamente, de todo el modelo industrializado en base al carbón que mantiene vivo el capitalismo) sea el principal gas con efecto invernadero, algo que está demostrado desde hace años. Además, cuestiona la metodología de organismos de referencia como el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. 

"Creo que eso es un gran problema porque se le está diciendo a la gente que todo esto está basado en la ciencia, incluso a científicos y políticos", dice ella. Su discurso se basa en señalar la "histeria innecesaria" de los Fridays for Future y en afirmar que el cambio climático no está causado por la acción humana porque "el clima siempre ha estado cambiando durante millones y miles de millones de años". Otro de sus argumentos: "Mira hacia afuera, el clima ha estado cambiando todo el tiempo durante el transcurso de este año".

"Hemos tenido glaciaciones. Hemos tenido tiempos calurosos, tiempos fríos. Todo está relacionado con la rotación del Sol, relacionado con la forma en que el Sol afecta la temperatura del planeta", explica, aunque los informes (como estos, recogidos por la ONU) aseguran que el impacto de la industrialización en el clima está acelerando todavía más la subida de las temperaturas. Nadie sabe si el discurso ‘anti-Greta’ conseguirá los apoyos mínimos para ni siquiera llegar a rozar la popularidad de la activista sueca, sin embargo, su mera existencia debería preocupar a quienes sí quieren pensar que el mundo necesita que paremos su destrucción desde hoy mismo.