Acostúmbrate a vivir tormentones como Gloria porque se repetirán en cualquier momento

Ya sabemos que las estaciones han desaparecido y a partir de ahora el clima se basará en cambios bruscos y radicales

Llevamos 10 muertos, cuatro desaparecidos y un paisaje desolado en la costa mediterránea. Una semana de lluvias y tormentas como las que parece que no hemos vivido nunca. Casas inundadas, poblaciones enteras desalojadas, albergues llenos de gente, familias pasando la noche en casa de amigos, esculturas al vuelo... un temporal de los chungos en medio de un invierno que no venía siendo especialmente frío. El Gobierno ha decretado una crisis climática.

Es el nuevo modelo del clima en España: fenómenos extremos en épocas inesperadas, titula eldiario.es. El tamaño de las olas de esta semana ha sido récord, también la velocidad de los vientos, huracanados, y los destrozos en la costa. Lo que ha pasado estos días, explica el artículo, ha sido la suma de una gota fría (un fenómeno meteorológico que consiste en una bajada de la presión atmosférica) en el Mediterráneo, que normalmente se da a principios del otoño, con un anticiclón en las Islas Británicas que no se había visto en medio siglo.

Pero, ¿por qué tenemos una gota fría justo ahora? Lo que está pasando es que se han modificado los flujos de aire (técnicamente es así: se ha intensificado la oscilación de la Corriente en Chorro, es decir, el flujo de aire rápido y estrecho de las capas altas de la atmósfera, lo que hace que baje la presión en las zonas bajas de la atmósfera en momentos inesperados). 

Esto se suma a que en invierno (enero, febrero, marzo) suelen llegar olas de frío polar del Ártico o de Siberia. Y, tercera coincidencia, un anticiclón en el sur británico hizo que estos vientos que venían del norte fueran especialmente fuertes, una mezcla poco habitual y que, como hemos visto, tiene consecuencias explosivas para un país que, además, está acostumbrado a unos inviernos bastante plácidos y nada habituado a los azotes del clima tropical.

"Los temporales destructivos en las costas están aumentando", concluye el artículo de eldiario.es citando una investigación de la revista Science que explica que la velocidad de los vientos y la altura de las olas va en aumento desde hace ya tres décadas. En los últimos años España va sumando catástrofes ambientales: la inundaciones de Mallorca del año pasado, el temporal que arrancó balcones en Tenerife en 2018, Galicia, Andalucía... parece ser que las noticias de huracanes están empezando a ser una realidad noticias que hasta ahora pertenecían sobre todo al Caribe.

Guardamos las distancias, porque también en zonas tradicionalmente afectadas por los temporales, las catástrofes también se están recrudeciendo. Pero la conclusión es una: tenemos que habituarnos a lo que no es habitual. Vamos a empezar a vivir cambios de clima inesperados. Y las tormentas de verano, parece, no van a ser solo unos chaparrones incómodos, sino fenómenos fuerte que no sabemos cómo evolucionarán.