Por qué medio mundo se está congelando a pesar del calentamiento global

Con el deshielo por las altas temperaturas, las nubes se llenan de vapor de agua y son más propensas a soltar heladas y tormentas

Estados Unidos está congelado, literalmente. Las temperaturas en el Medio Oeste americano han bajado hasta -53ºC y los ríos y lagos se han convertido en hielo. En este contexto, Donald Trump ha twitteado: “En el hermoso Medio Oeste, las temperaturas del viento han alcanzado -60ºC, el mayor frío registrado. En los próximos días, se espera que se enfríe aún más. La gente no puede estar afuera, ni tan siquiera por unos minutos. ¿Qué diablos está pasando con el Calentamiento Global? Por favor, ¡vuelve rápido, te necesitamos!”.

Para sorpresa de nadie, este tweet es puro Fake News, una lectura muy reduccionista de los problemas medioambientales que interesa mucho a los negacionistas del cambio climático. Aunque a primera vista pueda parecer que tienen razón —¿por qué se dice calentamiento global si también supone un invierno tan frío?—, hacer estas afirmaciones es síntoma de no entender bien qué es el cambio climático. Como explica el climatólogo estadounidense Gavin Schmidt en la revista Scientific American: “el calentamiento global se analiza a largo plazo y por el hecho que en una temporada de un país haya hecho frío no supone que no exista este problema a nivel global”.

Por lo tanto, debemos diferenciar entre el tiempo que hace y el clima. El clima es el tiempo medio que hace en un periodo de 30 años. Así, aberraciones temporales —como este frío ártico— no son prueba de que no nos estamos cargando el planeta, advierte la revista de divulgación científica. Para ver que el cambio climático es real solo hace falta leer algunas estadísticas. Por ejemplo, según la NASA, el top 10 de años calurosos ha ocurrido entre 1997 y 2018. Además, los años después de la Revolución Industrial han sido las más calientes desde el 1000 a.C.

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Pero es que, además, las tormentas de frío polar también son consecuencia del cambio climático. Para entender mejor por qué, el portal EarthTalk pone un ejemplo: “en 2006, por las altas temperaturas, el Lago Erie no se congeló por primera vez en toda su historia. Esto hizo que aumentasen las nieves en la región y bajasen las temperaturas porque el agua del lago por primera vez se evaporaba en invierno y aumentó la cantidad de agua en las nubes disponible para soltar precipitaciones. Ahora, como cada año las temperaturas son más altas, todo el hielo de Groenlandia y los polos se está evaporando rápidamente. Así pues, como causa-consecuencia, se generan algunos inviernos mucho más duros en diversas regiones.

En conclusión, el cambio climático es real. Y que una tormenta de nieve no te haga pensar lo contrario: es un episodio aislado y si analizas la subida de temperaturas anual lo verás claramente. Que políticos negacionistas como Donald Trump estén dirigiendo países con tanto impacto es peligroso. Como explicaba The New York Times, los últimos estudios sobre calentamiento global demuestran que estamos peor de lo que creíamos, al borde del “punto de no retorno”, y cada movimiento para combatir el calentamiento global es indispensable y urgente. Esperamos que los negacionistas lo entiendan antes de que sea demasiado tarde.