BOBO CHOSES x FUNKY BAKERS: la alianza que fusiona moda y gastronomía como el plan más apetecible de la rentrée barcelonesa

Abierta de lunes a sábado de 10h a 18h, esta instalación efímera ofrece su última llamada para descubrir un espacio inmersivo y con alma

Hay planes de rentrée que meh y otros que wow. Y este es de los segundos. Sí, nos hemos pasado por la flagship de BOBO CHOSES en Rambla Catalunya para comprobar en persona esa colaboración de la que tanto se ha hablado este verano —la que ha metido a FUNKY BAKERS dentro de una tienda de moda— y, sinceramente, entendemos por qué la gente ha alargado sus visitas de “solo voy a mirar” a sesiones de una hora larga.

Lo primero que se nota al entrar es que esto no es un stand de café colocado a modo de reclamo. Es un espacio pensado para que te quedes. Paseas entre las colecciones de BOBO CHOSES —esas líneas Woman, Kid y Baby tan reconocibles por su uso del color y la ilustración— y en algún punto del recorrido te encuentras con la barra de FUNKY BAKERS, con su café de especialidad recién hecho y esa nube de olor a bollería horneada que es imposible ignorar.

Pedimos uno de sus danishes (probamos versión dulce y salada, no hay quien elija) y nos quedamos con el soft serve, el gran protagonista de la temporada: cremoso, cero pretencioso, perfecto para combatir el calor que todavía aprieta en pleno centro de Barcelona. Para quien prefiera algo más fresco, hay también limonada casera de cereza y té helado de melocotón, que vimos pedir casi tanto como el café.

Un detalle que nos ha gustado especialmente es el rincón de FUNKY Deli, un pequeño córner dentro de la tienda donde han colado snacks artesanales, encurtidos de tomate verde ecológico de producción propia, latas de sardinas y las patatas Bonilla a la Vista de toda la vida, revistas como Monocle, una selección de libros y, los jueves, flores frescas. Es el tipo de mezcla que en el papel suena arriesgada y en la práctica funciona porque todo comparte una misma estética y una misma actitud.

Lo que más nos ha quedado claro después de la visita es que esto no es una colaboración forzada por sinergia de marketing, sino el encuentro de dos proyectos barceloneses que hablan el mismo idioma: diseño, creatividad y espacios con alma. BOBO CHOSES lleva desde 2008 construyendo un universo propio con mirada optimista y sostenible; FUNKY BAKERS aporta esa parte gastronómica que hace que la moda se disfrute con calma, sin prisas, casi como si fuera parte del paisaje.

Salimos con bolsas, sí, pero también con la sensación de haber hecho una pausa real en pleno agosto-septiembre de vuelta a la rutina. Si te pilla cerca, aprovecha las semanas que quedan: la fusión entre shopping y merienda no se repite todos los días. Y es que la pop-up entra ya en su último mes de vida (abre de lunes a sábado, de 10h a 18h), así que si todavía no has hecho la visita, esta es tu última llamada. No te arrepentirás.