Un estudio de AIRE Ancient Baths revela que nuestra sociedad sigue dejando el autocuidado para después

Núria Roure, psicóloga y doctora Cum Laude en medicina del sueño y descanso: “Hemos convertido el descanso en algo que parece que tenemos que merecer”

Sabemos que necesitamos parar, pero muchas veces esperamos a estar al límite para hacerlo. Esta es una de las principales conclusiones del nuevo estudio internacional de AIRE Ancient Baths, realizado entre 7.666 participantes de su comunidad en distintos mercados, que analiza cómo nos relacionamos actualmente con el bienestar, el descanso yel autocuidado.

Los resultados apuntan además a una tensión que trasciende geografías: Barcelona, Londres y Nueva York muestran patrones similares en nuestra tendencia a posponer el cuidado personal hasta que aparece la saturación, convirtiendo el descanso en una respuesta al agotamiento más que en una parte natural de nuestro día a día.

Cuando estar ocupados se convierte en una forma de éxito

El estudio refleja una paradoja cada vez más habitual: Aunque casi 9 de cada 10 encuestados aseguran hacer espacio al bienestar en su agenda, el 76% reconoce que a veces o a menudo espera a sentirse saturado antes de reservar tiempo para sí mismo. Una contradicción que refleja la distancia entre la importancia que damos al bienestar y nuestra capacidad real para priorizarlo.

La ocupación sigue teniendo un importante valor social: 8 de cada 10 encuestados consideran que estar ocupado se interpreta como una señal de éxito. Parar, en cambio, puede percibirse como algo que debemos justificar o como una recompensa que llega después de haber cumplido con todas nuestras obligaciones.

Esta lógica tiene consecuencias muy concretas: casi 6 de cada 10 encuestados sienten algún grado de culpa cuando descansan sin una finalidad productiva y 1 de cada 4 afirma haber cancelado tiempo personal o de autocuidado durante el último mes por estar demasiado ocupado.

En este contexto, Núria Roure, psicóloga experta en sueño y descanso, pone el foco en por qué nos cuesta parar antes de estar agotados y en la necesidad de dejar de entender el descanso como una recompensa o una respuesta a la saturación. “Hemos convertido el descanso en algo que parece que tenemos que merecer: primero terminamos todo, cumplimos con todo y después, si queda tiempo, paramos. El problema es que así el descanso llega cuando ya estamos saturados. Descansar no debería ser una recompensa por haberlo hecho todo, sino una parte natural de cómo nos cuidamos.”

El autocuidado no debería empezar cuando ya no podemos más

Frente a esta realidad, AIRE Ancient Baths propone cambiar la lógica con la que nos relacionamos con el bienestar: pasar de un descanso reactivo, al que recurrimos cuando ya estamos agotados, a hacernos espacio antes de llegar al límite. No desde la obligación ni como otra tarea que añadir a nuestra agenda, sino desde el placer de reservarnos tiempo, parar y volver a conectar con nosotros mismos. “En AIRE creemos que el bienestar no debería ser algo que buscamos únicamente cuando estamos agotados. Queremos contribuir a cambiar esa relación con el autocuidado y reivindicar el placer de hacernos tiempo antes de llegar al límite.”

Una nueva experiencia que empieza desde la recepción

Esta filosofía se materializa ahora también en la renovación de AIRE Ancient Baths Barcelona, que evoluciona la experiencia desde el momento en que el visitante entra en el espacio. La renovada recepción acompaña la transición entre el ritmo del exterior y un espacio dedicado a parar, desconectar y cuidarse, reforzando la experiencia AIRE desde el primer momento de la visita.

Como parte de esta nueva etapa, AIRE Barcelona incorpora además una nueva gama retail diseñada para prolongar la experiencia de relajación y crear pequeños rituales de bienestar también en casa. La colección se articula en dos líneas: aromatización del hogar, con vela, mikado y roomspray, y cuidado corporal y baño, con gel, champú, acondicionador y body milk. Todos comparten Orange Garden, la fragancia signature de AIRE y una de las señas sensoriales más reconocibles de la experiencia de la marca. La nueva gama estará disponible exclusivamente en AIRE Ancient Baths Barcelona, trasladando algunos de los códigos, aromas y rituales del centro al día a día y permitiendo prolongar la experiencia AIRE más allá de los baños.

Desde Barcelona hasta Londres o Nueva York, el estudio pone de manifiesto una tensión compartida: sabemos que necesitamos cuidarnos, pero seguimos esperando demasiado para hacerlo. Para AIRE, quizá el cambio no consiste en encontrar más tiempo, sino en empezar a considerar nuestro propio tiempo como algo que también merece ser reservado. Porque parar no tiene por qué ser el último recurso. Puede ser una elección.