¿Cuántas cremas de contorno de ojos has comprado convencida de que esta vez sí iban a hacer algo? Si la respuesta es “varias” y el resultado siempre ha sido más bien discreto, no eres la única decepcionada: solo un 21% de los consumidores de Estados Unidos compró una crema de contorno de ojos en 2025 frente al 27% del año anterior. En Japón, apenas un 14,75% la usa a diario. El escepticismo es real y prácticamente generalizado. Y sí, The Ordinary quiere plantarle cara a esa desconfianza con Lacto-PDRN™ 4% + B9 Eye Cream, un producto que llega en pleno boom de un ingrediente que ha revolucionado TikTok estos últimos tiempos: el PDRN.
El ingrediente del momento
El PDRN —polidesoxirribonucleótido, para los amigos— es el protagonista silencioso del último año en skincare. El interés por las “cremas con PDRN” se ha disparado más de un 20.000% interanual entre 2024 y 2025, con TikTok acaparando el 66,2% de esa conversación. Nacido en tratamientos profesionales coreanos, el PDRN ha ido saltando de procedimientos caros y con tiempo de recuperación a fórmulas de uso doméstico. Sin embargo, una de las razones de su popularidad se debe a su origen: se obtiene del ADN de esperma de salmón.
Pero The Ordinary ha optado por esquivar este origen del todo con Lacto-PDRN™, una versión vegana y biotecnológica creada mediante la fermentación controlada de Lactobacillus rhamnosus, una bacteria probiótica. Tras la fermentación, ese ADN bacteriano se fragmenta en piezas cortas que la piel reconoce por su estructura, no por su procedencia —la marca lo compara con los diamantes de laboratorio, químicamente idénticos a los extraídos de una mina—. Es una manera de subirse a la ola del ingrediente de moda sin renunciar al compromiso vegano que caracteriza a la marca.
Por qué el contorno de ojos envejece antes que el resto de la cara
Hay una razón física detrás del hecho de que las ojeras y las líneas de expresión aparezcan antes ahí que en cualquier otra zona: la piel del contorno de ojos tiene solo entre 4 y 5 capas celulares, frente a las 16 de las mejillas, además de menos grasa, colágeno y glándulas sebáceas. Es más fina, más seca y está en movimiento constante por el parpadeo y los gestos faciales. Ese cóctel la convierte en zona sensible desde edades tempranas.
Para plantarle cara a esto, la fórmula combina el Lacto-PDRN™ con ácido fólico (vitamina B9), un activo todavía poco explorado en cosmética tópica pero que ayuda a favorecer la renovación cutánea, mejorar la hidratación y refinar la textura. A eso se suma una tecnología filmógena a base de goma de Caesalpinia Spinosa y extracto de Kappaphycus Alvarezii, que forma una especie de red de polisacáridos sobre la piel: un efecto reafirmante inmediato, sin la tirantez típica de este tipo de fórmulas.
Resultados a la vista con cifras encima de la mesa
Consciente de que el consumidor actual exige pruebas científicas antes de creerse cualquier promesa de skincare, The Ordinary ha sometido la fórmula a pruebas clínicas en sus propios laboratorios. Y estos son los resultados tras ocho semanas de uso: mejora del 17% en la textura y los párpados rugosos, y del 18% en las líneas finas bajo los ojos. A corto plazo, la marca destaca que la crema tensa de forma inmediata para reducir la apariencia de bolsas y aumenta la hidratación de la piel un 72% en solo dos horas. También la presenta como compatible con corrector y base de maquillaje, pensada para el uso diario y no solo como ritual ocasional.
En este sentido, la propuesta de The Ordinary no es solo cosmética, sino también conceptual: ha utilizado el tirón mediático del PDRN en redes sociales para colar un mensaje de fondo sobre la importancia de la transparencia, la evidencia clínica y la responsabilidad hacia los animales y el planeta. Porque se puede hacer bien. Porque se puede romper el escepticismo de la gente con buena ciencia y datos. Lacto-PDRN™ 4% + B9 Eye Cream (15 ml) estará disponible a partir del 25 de agosto en theordinary.com por 10,20 €.
