Esta web ofrece alojamiento casi gratis a cambio de cuidar a las mascotas de los dueños

Un apartamento increíble en pleno barrio del Trastévere de Roma, con vistas a una plaza de ensueño, a dos minutos del Tíber y equipado con todo lo que imaginas. O un ático a diez minutos de la Torre Eiffel de París. O un estudio en la ciudad de Los Ángeles. Suena bien. El problema va a ser el precio, seguro. ¿En pleno julio? Inviable... Hasta ahora. Porque esta web, Trusted House Sitterstan solo pide que te registres y pagues 120 dólares para empezar a ponerte en contacto con personas de todo el mundo que están dispuestas a ceder su casa gratis... a cambio de que cuides de su mascota.

El mecanismo es sencillo: los creadores de esta página han querido dar solución al problema que se presenta cuando quieres salir de vacaciones pero te resistes a dejar a tu compañero peludo solo en casa. ¿Qué va a hacer el pobre gatito diez días sin poder acurrucarse al lado de nadie? ¿Quién va a estar pendiente de que no le falte comida y agua limpia a tu ardilla? Porque, en muchas ocasiones, llevarlos de viaje es imposible. Pero tal vez haya alguien a quien no le importe cuidar de ellos, y más si a cambio pueden alojarse en la casa sin ningún coste.

No se trata de convertir la casa en un hotel para perros o gatos. De hecho, Trusted House Sitters nace precisamente para ayudar a todos los que, en alguna ocasión, han tenido una experiencia poco satisfactoria con estos establecimientos. A cambio del alojamiento, los dueños piden que sus huéspedes jueguen con sus mascotas, los paseen, les den de comer y los entretengan, al mismo tiempo que disfrutan con libertad de la casa y conocen la ciudad.

Y todo es tan sencillo como registrarse en la web y completar un perfil de usuario. Funciona como otras páginas de intercambios u ofertas: cuantas más valoraciones positivas tenga un perfil, cuanta más información se aporte y cuanto más se refuerce la idea de que quien se ofrece también es un enamorado de los animales, más fácil será que los dueños se decanten por ceder su estudio, su piso o, incluso, su adosado frente al mar. Después, basta con buscar el lugar de destino y ofrecerte como 'viajero y baby-sitter de mascotas'.