Cómo vivir el Interraíl de tu vida sin acabar a hostias con tus amigos

El Interraíl, ese viaje que todos queremos hacer el verano que tenemos poco más de 1.000 euros en el bolsillo y los 18 recién cumplidos (o los 25 si eres de los que dedicaste esos 1.000 pavos al carné de conducir). De hecho, los señores dueños del Interraíl consideran que la juventud y, por ende, el derecho a un billete de precio reducido acaba a los 27. Así que si todavía no lo habéis hecho y os acercáis peligrosamente a la edad de vejez institucional, corred, porque es un must entre las experiencias de la juventud y toda una prueba de fuego para la amistad, la paciencia y la solidaridad.


No es Punta Cana, olvídate

No se puede juntar a toda la clase en modo batallón o incluir gente en el plan a diestro y siniestro: hay que hacer una cuidada selección de los participantes. Dado que cada uno de los pasos a realizar se deciden en asamblea y los designios del viaje no vienen marcados por una pulserita all-included, hay que ser precavidos.

Para empezar, irse más de 5 personas empieza a ser un problema, aunque es posible, pero el tope no escrito son 10 (si no queréis morir discutiendo o tardar 2 horas en decidir CADA COSA). Porque aunque seáis amigos, cada uno tiene sus gustos y preferencias turísticas. A ver, si vais a París incluso el más alternativo aceptará ver la Torre Eiffel, pero luego ponte de acuerdo para el resto de planes. Por ello, es mejor intentar irte con gente con la que compartas hábitos y gustos a la hora de viajar o con un grupo de personas con las que ya te conozcas tanto que no importe un poco de lucha libre a la hora de decidir, porque sabes que la sangre nunca va a llegar al río.

También está el tema habitaciones de hostales, porque no vais a pagar habitaciones dobles en hoteles. Ya puedes ir olvidándote de eso. Cuanta más gente, más difícil la distribución. Es probable que para gastar lo menos posible os acabéis distribuyendo entre una habitación compartida de 15 y otra de 10, aprovechando los huecos que han dejado otros grupos de viajeros low-cost como vosotros. Una oportunidad divertida para conocer gente. Siempre cabe la posibilidad de que alguien se equivoque y se meta en la cama de un chaval danés. La noche está servida.


Vivir entre trenes

Una vez sabemos quién y con qué filosofía viajar, toca decidir un poco el camino a seguir. Dónde ir, cuánto tiempo, con qué trenes y qué billete: logística pura. Existen billetes para hacer ruta por Europa durante 15 días y otros para 30 (pasad de los de 15, para la diferencia de precio, no merece la pena). Donde sí hay que centrarse es en la cantidad de veces que puedes coger un tren, es decir, 'gastar un viaje', dentro de esos 30 días. Y es aquí cuando entra en juego la organización previa: cuanto más definido esté el itinerario, menos trenes necesitaréis para completarlo. Por el contrario, si vuestro presupuesto es amplio y queréis viajar a donde os lleve el viento descubriendo una zona de Europa sin haber reservado alojamiento, os conviene comprar el billete mensual que os permite viajar todos los días, o, al menos, el de 15 viajes. Más que nada para que no os quedéis tirados en medio de Europa con solo un viaje más por gastar y os tengáis que volver para casa. Sin embargo, estos pases valen 493 y 372 euros respectivamente. Ir a la aventura sale caro y se escapa del presupuesto de la mayoría.

Por otro lado, existen unos billetes más económicos para viajar 10 días -301 euros- o 7 días -253 euros-. Con saber mínimamente cuánto tiempo vais estar en cada país o ciudad, estos últimos cumplen su función. Un Interraíl que gira en torno a ciudades concretas resulta muy adecuado para este planteamiento porque os ahorrará dinero en el alojamiento. Cuando se pretende visitar una región amplia es más difícil calcular las noches de estancia y, por tanto, de viaje (pero todo es organizarse). Eso sí, si la ruta trazada es larga y lineal, es recomendable coger un avión hasta la ciudad de partida y otro para el retorno al hogar, así quemas menos días de viaje y de estancia.

Cabos sueltos

Por último, hay que tener en cuenta que aunque tú vayas con tu todopoderoso billete de Interraíl en mano la vida sigue y en cada país los trenes van a su ritmo. Por ello, una vez se llega al lugar donde os alojaréis, es mejor planear desde el principio a qué hora y qué tren coger el día de partir. Por un lado, porque los hay que no entran en el billete, y por otro, porque es muy fácil quedarse sin sitio justo en ese tren que os hacía falta para llegar con tiempo al check-in del siguiente hostal. Ahora bien, esto es el Interraíl, y puede pasar cualquier cosa así que no os frustréis innecesariamente. Puede pasar que como es domingo y cierran la estación, tengáis que "dormir" en un McDonalds 24h para esperar al siguiente tren y que, además, tenga que venir la policía porque os persigue un grupo de gente con intenciones 'malignas'. Puede pasar eso o cualquier otra cosa, claro. Tranquilos, todo irá bien.

Bonus track: no es obligatorio que todo el mundo vaya con el C2 de inglés en el currículum. Pero, por si acaso, al menos, que haya una o dos personas que se defiendan bien.